Coron

Nos levantamos a las 6 am para coger el fast ferry hacia Corón. Como solo iba a ser una escapada de unos días dejamos las mochilas grandes en el hostel mochileros donde habíamos pasado las últimas 3 noches en El nido. El fast ferry se retraso 2 horas por lo que llegamos bien entrado el medio día. Al final llegamos casí a la misma hora que el lento habiendo pagado 1700 PHP (28€) cada uno.

En busca de barcos hundidos

Como el día en Corón ya estaba perdido, fuimos primero a dejar la maleta en el hostel Apo island que habíamos reservado por 700 PHP (11,5€). Los hostels en Filipinas en general son muy sencillos, una cama con un ventilador y si hay suerte una mesita. Descansamos un poco y pudimos hablar con nuestro familiares ya que aunque la conexión a Internet en Corón es mala, no es nula como en El nido.

Listo para la inmersión

Aprovechamos la tarde para ver el pueblo y contratar las inmersiones de buceo. En la calle principal hay infinidad de tiendas de buceo. Nosotros decidimos contratarla en Umali dive center, tres inmersiones por 3000 PHP cada uno (45€). La inmersión te sale a 16€ y aunque nosotros no queríamos hacer tantas, los paquetes son de tres o dos inmersiones, y si haces dos toca esperar en el barco a que los demás hagan su tercera. Las inmersiones al final constaban de 2 visitas a dos buques de la armada imperial japonesa hundidos en la segunda guerra mundial por aviones estadounidenses y una tercera en un arrecife de coral.

Vistas del monte Tapyas

Una vez contratadas las inmersiones decidimos subir al monte Tapyas para ver la puesta de sol. Corón es famoso sobre todo por sus pecios formados tras un borbardeo estadounidense a una flota japonesa que se resguardaba en la bahía de Corón. Tras ello 9 barcos japoneses yacen a una profundidad de 3 a 40 metros perfectos para el submarinismo.

Esperando salir hacia los barcos hundidos

Nosotros ibamos a visitar el Teru Kaze Maru de 35m y el Olimpia Maru de 113m a una profundidad de 9 a 20 metros. La inmersión a través de los buques, visitando su cocina, baños y demás cámaras a sido una de las mejores experiencias jamas vividas. Bucear a través de la historia, en donde ahora hay un lugar maravilloso y años atrás fue una de las batallas más duras para el ejercito nipon perdiendo miles de vidas.

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Después de las dos visitas a los barcos japoneses hicimos otra más relajada a una zona de coral. La verdad que nuestro guía fue fantástico, el cual nos hizo un breafing en cada inmersión de por donde íbamos a ir y que íbamos a ver.

Regresamos a las 4 de la tarde a Corón donde en la misma empresa decidimos comprar los billetes de vuelta a El nido. No sin antes realizar una odisea por conseguir cambio de divisas. Corón tiene un cambio muy malo por lo que recomendamos ir con dinero ya cambiado en El nido. El fast ferry estaba lleno por lo que compramos para el barco lento que tarda 5 horas. La verdad es que no hay mucha diferencia horaria entre uno y el otro.

 

Una vez teníamos los billetes, tuvimos que hospedaros en otro hostel ya que en el Apo island solo tenían por una noche. Ya lo habíamos previsto y habíamos reservado por 600 PHP (10€) en el Montemar ghesthouse. Cual es nuestra sorpresa cuando descubrimos al llegar, que en realidad hay dos hostels que se llaman igual. Así que tuvimos que buscarlo y preguntar a bastantes personas pues nadie lo conocía.

A la mañana siguiente nos levantamos a las 6 para ir al puerto. Irene empezaba a encontrarse mal del estomago y cuando llegamos estaba la chica a quien compramos los billetes. ¡Se había equivocado! los domingos no había barco lento por lo que no teníamos como regresar a El Nido donde debíamos coger un bus a la noche para el día siguiente volar desde Puerto Princesa a Kinabalu en Malasia, nuestro siguiente destino.

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Al final conseguimos billetes para el ferry de las 11 con la empresa Montenegro. Habíamos madrugado para nada e íbamos a perder toda la mañana en el puerto y con ello el día para visitar la playa de Nacpan en El Nido. Posiblemente en Corón nos haya faltado un día más para ver un tour. Pero se tarda mucho tiempo en desplazarse de un lugar a otro en Filipinas y ya no teníamos más tiempo. Nos quedaba un largo trayecto hasta Kinabalu en Malasia.

El Nido

Llegamos a El Nido anocheciendo tras una jornada de transición entre Cebu y Palawan. Nuestro avión salió a las 10.30 de Cebú, ciudad caótica donde las haya, y llegó a Puerto Princesa 1h y pico más tarde.

Buceando en un mar de coral

Al llegar, hay triciclos con una tarifa establecida de 120PHP (2€) fuera del aeropuerto que te llevan a la estación de San Jose a 6km, desde donde parten los autobuses a El Nido. Quizás si salís un poco del aeropuerto hacia la Avenida Rizal, lo conseguís por un precio menor, pero nosotros íbamos muy cargados y queríamos llegar a tiempo para coger el bus de la 1pm. El autobús de la compañía Cherry con a/c nos costó 420php (7€) por persona y tardó 6.30h. También está la opción de ir en Mini Van que valen de 500php (8€) para arriba y tardan 1h menos, pero nos pareció más cómodo y espacioso el bus para el largo recorrido que nos esperaba.

Playas custodiadas por acantilados

Buscar alojamiento en El Nido improvisando es un poco complicado. Teníamos referencias de otros blogs, pero creemos que en cuestión de un par de años los precios se han disparado. Además viajamos en temporada alta. En la mayoría de alojamientos donde preguntábamos las habitaciones dobles superaban los 1000php. Finalmente nos quedamos 3 noches en el hostel Mochileros por 700php la noche, en una habitación bastante sucia y deteriorada, pero como os digo, no había mucha alternativa. Eso sí, los chicos del hostel eran muy atentos y a posteriori nos guardaron 3 días las maletas para que viajasemos a Coron sin tanto peso.

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Small Lagon

De El Nido os recomendamos dos playas, Las Cabañas y su atardecer y la de Nacpan. De tours los que dicen que son más increíbles son el A y el C, que fueron los que nosotros hicimos, y sí nos gustaron mucho. Aunque quizás alguna parada del B o el D como la Snake island parecían muy atractivas y se podían integrar en el C por ejemplo, eliminando la de Helicopter Island. Ésta tenía que ser uno de los platos fuertes del snorkel del tour C, pero sin duda la zona de Mantiloc dentro del mismo tour es mil veces mejor. Las lagunas son de visita obligada y se ven en el tour A. A continuación os desglosamos que se ve en los tours A y C:

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Uno no querrá irse de aquí

– Tour A, 1200 php/pax. (20€) Lo conseguimos regateando por 1000 php aunque luego tuvimos que pagar 200 PHP cada uno por tasas del parque. Estas tasas tienen una validez de 5 días. Incluye small lagoon, big Lagoon, secret Lagoon, shimizu islands y seven commando beach. Comimos en papaya beach en una mini playita un pescado muy rico con la compañía de un reptil enorme. La verdad que los guías animaron muy bien el día.

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Cada lugar del tour es fantástico

– Tour C 1400 php/pax (22€) y lo conseguimos por 1100 al final. Este Tour es más playero con Helicopter beach, Tapiutan islands, matinloc islands, Star Beach, secret Beach . Los lugares son espectaculares y fuimos a bucear a un lugar el cual vale bastante la pena en la opción que te dan de buceo o acudir a una playa privada pagando unos pesos.

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Kayak por el Big Lagon

Los lugares de todos los Tours son espectaculares sí bien, el punto negativo es la gran cantidad de Tours que hay, lo cual hace que se masifique todo y pierda parte del encanto. El turismo en el Nido avanza imparable y deberían buscar otras alternativas con nuevos lugares. Aún así, el nido es un lugar increíble.

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Aguas cristalinas

Al día siguiente por la mañana salimos en fast ferry por 1700 php (28€) hacia Coron. ¡¡Los barcos hundidos de la segunda guerra mundial nos esperaban!!

Isla de Bantayan

Llegamos desde Bohol en barco a las 18:00 a Cebu. Nuestra idea era pillar un jepney hasta la terminal de autobuses y de ahí llegar al puerto de Hagnaya sobre las 10 pm. La cosa parecía sencilla pero al salir del barco, parecía que todo Cebu se había echado a la calle.

El paraíso se llama Bantayan

Y así era, ese fin de semana se celebraba la festividad del Sinulog, donde los filipinos veneran al Santo Niño. No es que fuese difícil coger un jepney, sino que también era casi imposible coger un taxi. Una vez mas la hospitalidad de los filipinos nos permitió salir de la encrucijada. Un universitario filipino no paro hasta encontrarnos un taxi con taximetro que nos llevase a la estación del norte. ¡Gracias Kent! Nos costó 180 php, (3€) barato para estar unos 4km en medio de un enorme atasco.

Pequeñas barcas pesqueras en la arena

De allí cogimos el autobús de Ceres que te lleva hasta Hagnaya en algo menos de 4 horas por 170 php. Llegamos a Hagnaya a las 12am y evidentemente ya no había barcos. Teníamos dos alternativas, pasar la noche en el puerto o quedarnos en una pensión.

Estábamos muy cansados después de todo el día haciendo traslados, así que nos quedamos en la pensión Pink House que se aprovechó un poco de la hora que era y de que no teníamos alternativa y nos cobró 1000 php (16€) por una habitación nada recomendable.

Aguas limpias y cristalinas en Bantayan

A la mañana siguiente cogimos el barco a las 8 am que en una hora nos dejó en la Isla de Bantayan, en el pueblecito de Santa Fe por 170 PHP (3€). Como nota, deciros que las tasas del puerto se pagan aparte y dependiendo del lugar te cobran entre 5 o 20 php por persona. Otro dato importante, al llegar al puerto de Santa Fe, el nucleo urbano con los hostales y restaurantes, esta a tan solo 5 o 10 min a pie, así que no es necesario coger transporte.

Bantayan es sinónimo de paz durante el día

Nosotros nos quedamos en el alojamiento Bantayan Cottages, por tan solo 400 php (6,5€) la noche. La habitación es de las mejores que hemos tenido en Filipinas por ese precio. Es cierto que si comparamos la calidad del alojamiento de este país con otros del sudeste asiático como Indonesia o Tailandia, el de Filipinas deja bastante que desear. Habitaciones no demasiado limpias, sin ropa de cama, sin agua caliente y muchas sin mesita o silla para colocar cosas. Nosotros no somos delicados y nos adaptamos a todo, pero os lo contamos para que lo tengáis en cuenta.

Sugar Beach

La isla de Bantayan es famosa por sus playas que son increibles, de arena blanca y aguas turquesas. Todo ello en un entorno sin la masificación turistica que en días posteriores nos encontraríamos en El Nido. Creemos que dos o tres días son suficientes para relajaros en ella. El primer día fuimos a las playas de Kota Beach y Sugar Beach.

Paradise Beach

El segundo a paradise Beach y a recorrer por la tarde los pueblecitos y aldeas de la isla, Bantayan, Madrilejos, etc. En Paradise Beach estuvimos con Esther, una chica de Cádiz a la que enviamos un saludo, ya que por casualidad nos comento que seguía nuestro Blog antes de conocernos. Intercambiamos impresiones sobre el país y otros destinos que ambos habíamos visitado, así como de la situación del turismo en nuestro país, que eso ya merece un capitulo aparte.

Kota Beach

Volvíamos a Cebú a la tarde del tercer día y volvimos a disfrutar de la playa de Kota Beach durante la mañana. El tercer día queríamos haber ido a las kawasan Falls, pero en Filipinas se pierde mucha tiempo en traslados y el alojamiento en Cebú estaba carísimo por la fiesta Sinulog. Nos apetecía mucho visitar esas cataratas porque son espectaculares, pero habíamos visto muchas muy bonitas durante los últimos tres meses. Así que, valoramos costo y beneficio y nos quedamos ese tercer día en la isla Bantayan y realizamos el viaje de vuelta a Cebu y a su aeropuerto con más tranquilidad.

Kota Beach

Salimos con el barco de las 12 a Hagnaya. En el puerto, para nuestra sorpresa no tuvimos que pagar una tasa portuaria. ¡¡Sino dos!! Una municipal y otra que se sacaron del sombrero (Ya se están columpiando un poquito esta gente…). De ahí el autobús te deja en tres horas en Cebú.

Disfrutando del último dia en kota beach

Bohol y Panglao

Llegamos a las 4 pm a Taglibatan, puerto de la isla de Bohol desde Siquijor en un ferry de dos horas por 350 PHP (6€). Los chicos argentinos que conocimos en Siquijor nos recomendaron ir a Alona Baech y hospedarnos en Hut Hod hostel por 750 PHP (12,5€) con baño propio. A primeras puede parecer caro, pero es que en el precio esta incluido una moto para poder desplazarte.

Colinas de chocolate

Decidimos ir a la terminal de autobuses y de ahí pillar el jempey hasta la isla de Panglao, la cual esta unida por dos puentes con Bohol y es donde esta Alona beach. El tuck tuck hasta la parada nos costo 20 PHP y el jempey 50, el cual te deja justo en la puerta del hostel en unos 40 minutos.

Atravesando un bosque plantado por el hombre

Hud Hod son unas bonitas casitas forradas de bambú, los chicos no son muy agradables pero las habitaciones valen la pena. Después de dejar las cosas nos fuimos a comer un rico asado. No era tan barato como en Siquijor, pero aun así bastante barato. Acto seguido nos fuimos a dormir pues estábamos bastante cansados del trayecto y al día siguiente nos esperaban un montón de cosas por ver.

Monito Treasier

Nos levantamos pronto y salimos rumbo a Bohol. Nuestra primera visita eran las colinas de chocolate las cuales estaban a casi dos horas en moto. El camino es bonito, pasas por arrozales y palmeras hasta llegar al bosque plantado por el hombre, del cual nos hicimos fotos al volver de las colinas de chocolate.

Playas con decenas de estrellas

Las colinas son una maravilla de la naturaleza y pensamos si van por la tarde la luz para hacer fotos es mucho mejor. Acto seguido nos dirigimos a Treasier Santuary para ver el Monito Treasier, uno de los más pequeños del mundo, y vaya si eran pequeños! Estos monitos son nocturnos, así que los vimos dormidos a la sombra de las ramas de los arboles bajos.

Hay que ir en silencio para no molestarlos ya que son bastante sensibles. Estos monitos no pueden estar en cautividad ya que llegan a suicidarse. Después de ver el Treaser, queríamos ir a comer a una de las barcas flotantes del río verde. Antes decidimos pararnos para visitar el puente colgante de bambú. Parece mentira como buen anudado el bambú puede ser tan resistente.

Puente de bambú

Las barcas flotantes del rio verde, son un bufet libre por 550 PHP cada uno (9€). La comida no es de lo mejor y el río verde tiene mas photoshop en los carteles, que la Belen Esteban.

Después de comer hace un corto recorrido con música y te devuelve a la estación. Esta bien, pero no vale los 550 PHP por barba que pagamos. Pero claro, comer y hacer una actividad sentados es perfecto para las ordas de chinos que vienen a Filipinas, así que las barcas van llenas y eso que sale una cada 20 minutos de las 11 a las 15 horas.

Después de salir rodando del puerto regresamos al hostel, antes nos paramos en un mercado para comprar y probar diferentes tipos de fruta de la zona. Después de un descanso nos dirigimos a la playa de Alona para contratar una inmersión para el día siguiente en el arrecife de Balicasag.

Río ¿verde?

Al final en la playa contratamos un tour más inmersión por 3500 (58€) PHP los dos. Nada mal la verdad. Con los deberes hechos nos fuimos a dormir bien pronto ya que el tour salia a las 6.20 am.

Lista para la inmersión

A las 6.30 salimos en un pequeño barco de unas 15 personas de capacidad a la mar, nosotros y una veintena mas de ellos. La primera atracción del tour era el avistamiento de delfines y así como en Nussa Tengara el avistamiento fue casual y fantástico, el de aquí era más un acoso y derribo a lo pobres cetáceos. En cuanto uno asomaba la aleta, decenas de barcas con el motor a toda castaña se dirigían hacia ellos, no tardaron mucho los pobres en desaparecer y con razón.

Manglar en Virgin island

Acto seguido nos dirigimos a la isla de Balicasag para hacer nuestra inmersión. La inmersión fue sobre una pared en la que la oscuridad no dejaba ver su fin. Vimos bastante fauna, incluido tortugas, peces payasos, anemonas, pero hay que reconocer el coral no era tan espectacular como en Ko Thao o Flores. Aún así valió la pena, sobre todo por lo barato de la inmersión.

Virgin Island

Después de la inmersión nos dirigimos a Virgin islan, un atolón de arena blanca y aguas poco profundas, cristalinas en donde puedes observar distintas estrellas, pero que no te engañen, de isla de virgen tiene poco, esto son tours organizados y los hay a decenas, así que no estarás solo. Cuesta trabajo sacarse la foto perfecta.

Virgin Island

Y de ahí de vuelta a Panglao. Comimos un poco y contratamos un tuck tuck por 150 PHP (2,5€) hacía el puerto, ya que para nuestro próximo destino, la isla de Bantayan, debiamos pillar dos ferris y un bus de 4 horas. El Barco a Cebu nos costro 450 PHP (7,5€) cada uno mas 100 PHP (2€) por llevar maletas grandes. Llegamos en dos horas al puerto de Cebu ya entrada la noche aún que eran tan solo las 6 pm.

Isla de Panglao

Empezaba nuestra aventura para llegar a Bantayan.

Siquijor

La llaman la isla embrujada. Dicen que incluso los propios Filipinos de otras islas tienen miedo de pisarla. Pero… ¡a nosotros nos resulto encantadora!. Cierto es que no posee ninguna atracción turística extraordinaria, porque Siquijor no es eso, turística. En la isla se respira un aire tranquilo y pausado, solo distorsionado por unos pocos mochileros que se animan a visitarla.

Old enchanted baleted Tree o árbol Centenario

Llegamos desde Dumaguete en el barco de las 10am, por 130 PHP (2€). A la llegada estaba lloviendo, así que no pudimos llevar a cabo nuestro plan inicial, alquilar moto en el puerto por 350 php (6€) e ir a buscar alojamiento por nuestra cuenta.

En cambio, alquilamos un triciclo por 200 pesos (3€) hasta San Juan que es donde están la mayoría de alojamientos. Creemos que se pueden conseguir un poco más baratos, ya que está a 10km máximo desde el puerto de Siquijor. Nos alojamos en Casa Miranda, un modesto alojamiento, eso sí en primera línea de mar y con su playa privada.

El coste de la habitación fue de 350 pesos (6€) y del alquiler de moto por 24h de 300 pesos (5€). Mientras esperábamos a que aflojase la lluvia para salir a descubrir la isla, fuimos a comer a uno de los puestecitos de buffet cercanos. Hay muchos a menos de 1km dirección este y se come muy rico, por menos de 2 euros por cabeza.

Quitándonos el calor con un fresco coco

A las 2pm paró de llover y partimos en la moto hacia nuestro primer destino, ver el old enchanted baleted Tree o árbol Centenario. Te cobran 10 pesos solo por aparcar la moto y aunque es una turistada en toda regla, el arbol, el estanque y sus peces son bonitos. Teniendo en cuenta que puedes sentarte y los pececitos te hacen el masage por el que tienes que pagar en Tailandia, pues no está nada mal. Bueno, pececitos y peces grandes, porque había cada bicho… que estaba para cocinarse a la parrilla.

Iglesia de San Isidro

Seguidamente, paramos en el pueblecito de Lezi. Sinceramente las localidades de Siquijor son de las que más nos han gustado de Filipinas. La distribución se asemeja más a la de un pueblo real y no a la de una calle interminable con casas y tiendas a los lados, como la mayor parte de sitios del sureste asiático. En Lezi visitamos la iglesia de San Isidro y el convento para ver algún exponente del colonialismo español, y sí, otra vez parecía que estábamos en Sudamérica.

Playas desérticas en Siquijor

El plato fuerte venía a continuación, las Camangahay Falls. Como el día había estado feo hasta entrada la tarde y era ya última hora, no había casi gente y las pudimos tener casi para nosotros solos. Nos recordaron un poco a las Tat Kuang Si de Laos, salvando las distancias. Hay al menos tres niveles de cascadas y puedes caminar alrededor y a través. También hay lianas y barquitas de bambú para alquilar por 20 o 30 pesos (0,5€). Nosotros alquilamos una balsa de bambú, y sí, a veces un poco de postureo no hace daño.

Los filipinos del lugar son muy majos, incluso al ver que a Irene le gusta cantar, le hicieron cantar Despacito y querían que fuésemos con ellos de Karaoke. No pagamos la entrada a las cataratas porque el dueño nos dijo que pagásemos al salir, y al salir ya se había ido, así que no podemos deciros el precio de la entrada/párking. Hay más cataratas en la isla, queríamos visitar también las Lugnason falls, pero la chica del hostel nos dijo que estaban cerradas por mantenimiento.

Sarandoong Beach

Una vez en Casa Miranda, entablamos relación con unos argentinos muy majos. El chico había viajado bastante también y la conversación giró en torno a anécdotas de los mismos. Fuimos a comer carne a la barbacoa a 300 metros al este del hostel en Dalahikan Grillo masters. Una vez más por menos de 2 euros por persona comes.

Nosotros pagamos un poco más porque Alberto tuvo antojo de gambitas. Por cierto, estaban hot hot, algo inusual para ser Filipinas, menos amigos del picante que sus países vecinos.

Amanecía un nuevo día, esta vez tras un sueño reparador sin gallos impertinentes. Teníamos que coger el barco de las 2pm hacia Bohol, ya que solo había uno diario. Así que nuestros dos días en Siquijor se transformaron en un día y medio. Si tenéis tiempo suficiente os recomendamos quedaros un día más. Nosotros partimos, pues le teníamos muchas ganas a Filipinas y habíamos planificado una ruta ambiciosa de sitios que visitar.

Camangahay Falls

Nos levantamos a las 6 am, no es que seamos masocas, es que en el país la luz solar es de 6 am a 6pm y a las 9pm ya solemos estar en la cama. Tocaba día de playas y por suerte el tiempo era fenomenal. Visitamos dos, Sarandoong Beach, la más recomendada por los locales, pero que ni fu ni fa, muy montada para el turista, aunque fuimos los primeros en llegar, y nada virgen.

La segunda, que no vimos que tuviera nombre. Simplemente íbamos de camino a Kagusuan beach, y al llegar nos dijeron que estaba prohibido el acceso porque había hurtos en la zona. Creemos que es porque la gente del Resort no quiere que entre el resto del publico, deplorable. Pero, nos esperaba una sorpresa, en la misma aldea tienen una playa donde solo había un par de locales nadando y arreglando sus bankas, y esta sí, era una maravilla.

Camangahay Falls

Nuestro barco a Tabligaran en Bohol salía desde el puerto de Larena a 20 km de San Juan. Pudimos conseguir un triciclo por 300 pesos (5€), no pudimos regatear mas. Próximo destino… Bohol y Panglao!

Isla de Apo

Pillamos el vuelo de las 7 am hacia Dumaguete. Para llamar a un taxi en Manila recomendamos bajarse la aplicación GRAP, la cual al llamar a un taxi te sale el precio estimado a pagar, por lo que no te engañan. Está en la mayoría de países del Sudeste.

Nadando con tortugas en Apo Island

Una vez en Dumaguete, provincia de Negros, pillamos un tuc tuc al puerto de donde salen las barcas hacia Apo por 300 PHP (5€). Estas barcas no salen con mucha frecuencia. A las 7 am van de Apo a Negros y a las 10 am viceversa. Apo es una pequeña isla que se recorre en apenas 40 minutos. Nuestro plan era estar solo un día ya que es pequeña y solo habíamos ido para hacer snorquel y ver tortugas. Tiene también un bonito mirador desde donde ver la puesta de sol y varios hostels. Nosotros elegimos el Marios hostel y la verdad que un 10. Nos costo 500 PHP (8€) una habitación doble con baño propio.

Buceando entre estrellas azules

Lloviznó prácticamente todo el día, y eso que estábamos en estación seca, así que como nuestra idea era bucear, decidimos salir, total nos íbamos a mojar igual. La playa de Apo tiene un boyado en donde un guía arrastra los chinos con una cuerda. Estos como niños de preescolar van con sus chalecos, gorritos y gafas flotando por el agua mirando el fondo.

Nosotros decidimos alejarnos e ir por fuera del boyado y pudimos observar la primera tortuga entre otros muchos peces. El coral en la playa esta un poco dañado por los barcos, aún así el snorquel es bastante bueno. Poco después vimos la segunda tortuga, bastante grande y al ver el guía que nos sumergíamos constantemente nos preguntó si habíamos visto una tortuga, se ve que él y los chinos no estaban teniendo tanta suerte.

Y para que dijimos que sí, vinieron todos en estampida, chapoteando y armando un escándalo increíble, tanto que la pobre tortuga decidió marcharse a algún lugar más tranquilo. Lo dicho, como niños de preescolar.

Una de las muchas tortugas que vimos

Decidimos salir a descansar pues nos habíamos metido recién comidos y Alberto no se encontraba muy bien. Después de un merecido descanso salimos a por nuestra segunda inmersión. Vimos dos tortugas más, el día estaba siendo fructífero a pesar de la lluvia, pero lo mejor estaba por llegar. Habíamos recorrido todo el vallado por afuera y decidimos regresar a la orilla. Eran las 5 de la tarde y ya con el agua por las rodillas otra tortuga nos pasó por las piernas, nos sumergimos para hacernos una foto y empezamos a contar 1, 2 ,3… 6…8… ¡¡hasta 10 tortugas estaban allí comiendo!!

Las tortugas a apenas 2 metros de la orilla

El momento fue espectacular, tortugas de todos los tamaños comiendo tan tranquilas, te pasaban por al lado y tu podías nadar como si nada con ellas. No armamos mucho escándalo y apenas las tocamos pues no queríamos molestarlas mucho. Eso sí, nos hicimos como 100 fotos.

Si van a Apo, salgan a la tarde a la izquierda de las boyas y esperamos que puedan disfrutar de lo que nos pasó a nosotros. Sin embargo, la noche no fue muy tranquila. Aquí pudimos comprobar la devoción de los filipinos por los gallos. ¡Desde las 3 a.m no pararon de cantar sin cesar! Como anécdota decir que son muy aficionados en todo el país a las peleas de gallos. Los locales no paran de apostar y festejar con cerveza y comida en mano. Todo un espectáculo cultural para ver una vez en la vida por el que sienta curiosidad por ello.

Estrella de mar azul

Apo es uno de los mejores lugares de Filipinas para bucear y al ser pequeña uno o dos días son suficientes.

Volcan Taal

Llegamos a las 6 am a Manila después de otro horrible trayecto en bus desde Banaue. Acto seguido pillamos un taxi que nos llevó a la estación donde se cogen los autobuses que van al sur. Por 70PHP (1€) en dos horas te encuentras en Tagaytay. Estos autobuses suelen salir cada hora por lo que no hay el problema de Banaue, en los que has de reservar antes.

Dentro del segundo cráter

Tagaytay está en lo alto del primer cráter que alberga el lago mayor y la primera isla con el volcán Taal. Para que nos hagamos una idea de lo que es la zona, es un cráter principal de un viejo volcán que alberga un lago con una isla donde está el volcan Taal. en cuyo cráter hay otro lago con otra isla menor.

El volcan Taal es bastante turístico para la población china. Los chinos son bastante vagos, por lo que todo está preparado para que lleguen al mirador sin tener que dar un paso, a golpe de billete claro está. En Tagaytay contratamos Irene, Dino y yo, un triciclo que por 200 PHP (3,20€) nos bajó por la ladera hasta la orilla del lago, donde está el pueblo de Talisay. Directamente nos deja en un hostel el cual debe tener convenio para contratar la barca que nos lleve a la isla. Ahí conocemos a Ocean, una francesa que buscaba un grupo para compartir gastos de la barca.

De camino al volcan Tal desde el cráter mayor

Nos comentan que la embarcación cuesta 2000PHP (33€) a lo que rebajamos a 1500 (25€). También nos dicen que había que contratar un guía y pagar la entrada a la isla.

Esto ya nos empieza a mosquear, pues nos empezó a sonar al Bromo en Indonesia y Galápagos en Ecuador, donde poco a poco todo es soltar billetes y desplumarte. Comentamos no queremos guía, que si fuese verdad, ya lo contrataríamos en la isla y que la entrada la pagaríamos allí.

La embarcación es una canoa con balancines, bangka, la cual nos mojó por todos lados, ya que el fuerte viento había hecho que hubiese oleaje. Una vez en la isla tuvimos que pagar la entrada de 100 PHP (1,5€) y nos obligaban a contratar un guía. Habíamos leído que la ruta era sencillíiiiisima, de apenas 40 minutos, por lo que nos negábamos a pagar un guía. Le comentamos que Alberto lo era (y así es), pero decían que tenía que ser uno de allí. Así que Alberto se cansó, y exigió que el guía debía disponer titulación y seguro de responsabilidad civil, ya que si eramos su responsabilidad y algo nos pasaba alguien debía de pagar.

Obviamente ahí nadie tiene titulación y mucho menos seguro, se miraron incrédulas, y nos dejaron acceder a regañadientes. Los supuestos guías van en sandalias y te ofrecen subir por más dinero en caballo. Como no, los vagos chinos lo contratan todo y los guías ya ni se preocupan por caminar, ya que se suben con ellos en los caballos.

Bangka de camino a tierra firme

El camino es un paseo de 40 minutos, por un camino en el que no dejan de subir y bajar los pobres caballos con los chinos e incluso a veces el guía encima. No se dejen estafar, no contraten guías en este lugar, exijan como nosotros seguros o contratos que ellos no podrán tener y les dejaran pasar. Es solo una forma más de sacar dinero.

Las vistas del volcán son muy bonitas si no fuese por las ordas de chinos que lo llenan todo. Incluso en la cima, si quieres una foto en un mirador, has de volver a pagar. Eran solo 50PHP, no llegaba a un euro, pero no era por el dinero, sino por el engaño de sacar más y más y más dinero.

Una vez abajo no hay mucho mas que hacer, así que decidimos volver a Talisay para buscar un hostel. Son bastante caros, rondando los 1500 o 2000 PHP (33€). Al final conseguimos una habitación por 700 PHP (12€) para los tres (Nosotros dos y Dino, el italiano que conocimos en Banaue). Aunque era bastante rústica para una noche nos servía. La vuelta a Talisay fue toda una odisea. El agua se había picado más y las olas nos pasaban por encima literalmente. Justo cuando llegamos a tierra no dejaron cruzar a más barcos, pues un barco se había hundido por el temporal, dejando a sus pasajeros flotando en medio del lago.

Fantastico jeempey

En realidad, ir a visitar el volcan Taal, se puede hacer en una salida de un día desde Manila. Pero nosotros al día siguiente queríamos ver el pueblo de arriba y por eso nos quedamos. Aunque arriba no hay nada más que hoteles aún mas caros y centros comerciales, en donde los chinos se dejen sus pesos. Así que regresamos pronto a Manila en donde fuimos a ver atardecer al paseo marítimo, e ir a dormir pronto, pues al día siguiente cogíamos un avión a las 7 am hacia Dumaguete, en Negros.

Banaue / Batad

Llegamos a Banaue a primera hora de la mañana tras una noche en uno de los peores buses nocturnos que recordamos. El aire acondicionado no puede regularse y te congelabas de frío. Comentar que los buses a Banaue es mejor reservarlos unos días antes, pues se llenan y solo salen unos cuantos por la noche. El trayecto nos costó unos 450PHP (8€) por persona.

Arrozales en empinadas laderas

En Banaue lo primero que nos tocó fue pagar 50PHP (0,80€) por entrar en el pueblo. Sorprende un poco estas entradas a los pueblos, nos gustaría saber a donde van esos ingresos y esperamos sea a la mejora de la gente, de los poblados y sus arrozales. Acto seguido nos llevan a una oficina de turismo, en la que empiezan a vendernos tours comentando que el guía es obligatorio. Como esa historia falsa ya nos la sabíamos de Indonesia, decidimos desaparecer junto con un chico holandés y un hombre italiano que habíamos conocido por allí.

Llegamos en el momento de siembre

Comimos algo por Banaue y pillamos dos mototaxis hasta Batad, para caminar por sus arrozales por 200PHP (3€) cada triciclo. Batac es una aldea refugiada entre montañas con unos arrozales que desafían la gravedad en sus laderas. Las casas son humildes y nunca sabes si el camino que has cogido te llevara donde habías pensado, pero al final todos los caminos te llevan.

Nos hospedamos en Hillinside por 500PHP (8€) la habitación doble con baño compartido. Las habitaciones no tienen enchufes, por lo que si queremos cargar algo hay que ir al restaurante que por 20 PHP (0,30€), nos cargan el móvil. Por supuesto, olvídense de que la zona disponga de wifi. El día estaba medio nuboso y por un momento parecía que había viajado en el tiempo y vuelto a Machu Pichu. Las nubes se disipaban y te dejaban ver los arrozales y montañas colindantes.

Poblado Batad

Decidimos ir a un mirador en lo alto de una ladera para tener una bonita panorámica, pero empezó a lloviznar y cambiamos los planes y fuimos a comer primero, ya que se había hecho el medio día. Como peculiaridad comentar, que el estofado y el adobo es muy típico en Filipinas y la verdad que muy bueno y barato. Este país tiene mejor gastronomía posiblemente que el resto del Sudeste asiático, que se basa en noodles y arroz, a falta de conocer Malasia. Las vistas desde el mirador son muy bonitas y aunque en enero los arrozales aún no están en su esplendor, nos gustó mucho. Pasamos la tarde paseando y después de cenar nos fuimos pronto a la cama ya que estábamos cansados de la noche anterior en el bus. Nos dijeron que la mejor época para verlos es Marzo/Mayo.

Cascada de Tapiya

Al día siguiente a la mañana, fuimos a ver la cascada de Tapiya. Un impresionante y potente chorro de 40 metros. Dan ganas de pegarse un baño en algún lugar resguardado, ya que el agua no está muy fría.

Después de la cascada regresamos a la carretera para volver a Banaue en jeepney, aunque al final fue una furgoneta normal la que realizo el trayecto por 150PHP (2,5€) cada uno. En Banaue aprovechamos para comer y comprar algún recuerdo. Los recuerdos en madera tallada son muy bonitos y baratos. Después de comer hicimos tiempo pues a las 7 volvíamos a coger el bus nocturno a Manila (el cual fue todavía más frío). Nos despedimos de Job, el chico holandés, pues el seguía otro camino y nos preparamos para otra noche aún peor en el bus que de ida. Al día siguiente queríamos ir a visitar el volcan Taal en Tagaytay.

Merendero entre colinas

Manila

Llegamos a Manila después de casi un día y tres vuelos desde Auckland. Nos habían pintado la capital de Filipinas muy mal y descubrimos que nada de ello es cierto. Posiblemente mucho más limpia que cualquier otra capital del sudeste asiático (salvando Singapur).

Entrada a intramuros con el famoso Jeempey

La gente aquí no corre detrás del viajero intentando llevarle a algún lugar o insitentemente que le compres algo. Salimos del aeropuerto en busca de los taxis amarillos, pues los blancos son enormemente caros. Si se pregunta a la gente se llega sin problemas a la parada y por 200PHP (Menos de 4€) se recorren unos 40 minutos. Nos alojamos en Wandelers hostel por 700 PHP (Unos 11€) en habitación privada con baño compartido. Dejamos las maletas y fuimos a visitar el Parque de Rizal e Intramuros siguiendo su paseo marítimo desde el hostel.

Monumento a Jose Rizal

El Parque de Rizal es un pulmón verde al lado de Intramuros, donde hay numerosas esculturas conmemorativas a Jose Rizal, quienes mataron los españoles por sus ideas independentistas, aunque en realidad era una persona moderada. Esto hizo que se convirtiera en mártir para la gente que buscaba la independencia. Dos soldados custodian su escultura a pleno sol firmemente. El parque tiene también un jardín chino y otro japonés un poco dejados, la gente practica yoga o se relaja en la sombra de los árboles.

Catedral de Manila

El calor es bastante húmedo y eso que en teoría estamos en los meses más frescos. Intramuros es la antigua muralla fortificada española que aún se conserva estupendamente. Dentro, los edificios con nombre español y las casas coloniales hacen que uno piense que esté en américa latina y no en el sudeste asiático. Destacar la catedral, la iglesia de san agustín y el fuerte de santiago con su museo, como no, a Jose Rizal, con sus últimas cartas en castellano a sus familiares. Muy emotivo.

Entrada al fuerte de Santiago

Tras la visita a Intramuros nos dirigimos a la terminal de autobuses del norte, ya que teníamos un bus nocturno hacia Banaue y de ahí a Batad y a sus arrozales. Manila no era tan fea como nos la pintaron y creemos que está bien perder medio día en visitar su centro.

Interior de Intramuros

Filipinas

Filipinas es un país del que no sabes mucho, pero cuando lo conoces se convierte en uno de tus países favoritos. Puede que no tenga un gran legado en cuanto a civilizaciones antiguas, aunque si lo tuvo, fué llamada la perla de Asia por la belleza de sus casas coloniales, pero todo fue arrasado en la segunda guerra mundial. Pero ello lo compensa enormemente con sus paisajes, su cultura con tintes hispánicos y como no, su gente.

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El Nido

LUZON

Llegamos a Manila un poco con el rabo entre las piernas por lo que nos habían contado de ella. De hecho mucha gente ni se para en la capital. Nosotros decidimos darle una oportunidad y no nos decepcionó, intramuros merece ser visitado.

De ahí subimos a las terrazas de arroz de Banaue para visitar este patrimonio de la humanidad y la verdad que lo merece. Como le gana el hombre terreno a la montaña para cultivar arroz es digno de admiración.

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Selva y aguas cristalinas en Bantayan

Bajamos al sur en un salto de un día para ver el volcán Tal. Una isla dentro de una laguna, dentro de un cráter, dentro de una isla, con un lago envuelto por otro enorme cráter, sencillamente excepcional, aunque aquí el turismo ya empieza a hacer estragos.

ISLAS VISAYAS

Nos permitió bañarnos con más de 10 tortugas en la isla de Apo, descubrir el monito trassier en Bohol, con sus colinas de chocolate. Buceamos en paredes de coral en Balicasag y Siquijor nos deslumbró con sus playas, cascadas y sus iglesias coloniales.

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Colinas de chocolate en Bohol

Hicimos una visita rápida a Bantayan y quisimos quedarnos toda la vida. Que paz se respira en esas playas fuera del turismo de masas.

PALAWAN

Filipinas es sinónimo de El Nido. Fantásticas formaciones y playas en las que uno se quedaría días a pesar de la masificación. El mejor lugar para el mochilero cómodo con servicios y lugares más animados.

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Infinidad de tortugas en la isla de Apo

Y para finalizar, la guinda del pastel. Corón y sus tesoros submarinos en forma de barcos japoneses hundidos en la segunda guerra mundial, no dejará indiferente a nadie.

Filipinas tiene mil encantos, pero sin duda el principal es su gente, la cual facilita el viaje. Posiblemente el mejor país al que os recomendamos ir si pensáis en vuestro primer viaje al sudeste. Será que a pesar del tiempo aún compartimos parte de la misma cultura. ¡No os decepcionará!

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Buceando entre barcos de la II guerra mundial

LO MEJOR DE FILIPINAS

Lo mejor: Podemos decir sin lugar a dudas que Filipinas esta en nuestro top 3 de países. Bucear con una docena de tortugas a 10 metros de la orilla en la isla de Apo,  Las playas y la relajación de Bantayan, bucear entre barcos japoneses de la II Guerra Mundial en Coron. Las increibles formaciones de roca y agua turquesa de El Nido. Todo esto es fantástico pero sin duda lo mejor de Filipinas es su gente.

Lo peor: Los filipinos son fanáticos de los gallos y estos cada amanecer pueden montarte un concierto. Que en el volcan Tal y Banaue intenten venderte que solo puedes acceder contratando un guía. Los desplazamientos son lentos y deberás coger avión y ferry para muchos desplazamientos. Esto hará vayas más lento de lo que esperas, tomatelo con calma.

Días visitando el país: 20

Dinero gastado: (Cambio 1€/61 PHP) 1154€ x 2 personas = 577€/personas o 28,85€ día/persona

Nos quedaron tantas islas por ver (Camigun, Siargao, Cebu, Negros) y nos gusto tanto el país que sinceramente volveremos algún día.