Islas Gili

Llegamos a Gili Tawangan a las 12 am. tras el recorrer Nussa Tengara. Ya desde la lancha local se podía ver que era un lugar con mucha infraestructura turística. Elegimos esta isla porque era la más grande, con más servicios, con fiesta pero no excesiva a priori y con el mejor fondo marino. Desde nuestro punto de vista está sobrevalorada. Tanto las playas, como el agua del mar o el estado del coral está muy deteriorado si lo comparamos con el de Flores. Creemos que con estar dos días es más que suficiente.

Como punto positivo decir que vimos cuatro tortugas haciendo snorkel y pudimos contar con bastante variedad culinaria a unos precios no tan desorbitados como nos esperábamos. Nos alojamos en unos bungalows sencillos pero muy limpios por 200.000 IDR (Bungalows Harrys) en la zona noreste de la isla, la parte oeste aunque más alejada de la fiesta, es mucho más cara y las playas son de peor calidad. Tras comernos una ansiada hamburguesa tras días y días de arroz blanco fuimos a hacer snorkel 2 horas a turtle point y luego a ver un bonito sunset con vistas al Agung de Bali desde el noroeste.

Sunset con vistas al Agung

Al día siguiente nos levantamos temprano y alquilamos unas bicicletas por 40.000 IDR cada una. Dimos la vuelta a la isla en 2 horas y medía parando en varios columpios y playas. El calor volvía a apretar y alquilamos dos máscaras (hasta el alquiler de máscaras por barato que sea se tiene que regatear) para seguir descubriendo la costa. No había mucho mas que hacer, así que estuvimos todo el día en la playa. Al atardecer fuimos al lugar de los columpios a verlo caer. No fue tan espectacular como el del día pasado, pero la foto de con los columpios daba su juego.

Irene se hizo 983428965651 fotos en cada columpio

Por último buscamos un barco para ir al día siguiente a la isla de Nusa Penida, más cerca de Bali ya que en dos días volábamos a Australia, esta isla parece ser paradisíaca y poco turística. Por último cenamos en la playa con unas chicas vascas que conocimos en el crucero.

El último día las 11 a.m. estábamos en la playa junto con una orda de turistas a lo desembarco de Normandía. El barco aterrizaba en la arena, cargaba a la gente y cuando estaba lleno salía. Habíamos conseguido unos billetes para llegar hasta PadangBai por 270 000 IDR cada uno. El barco rápido hacia escala en Gili Air, Lombok y de ahí a PadangBai en Bali. Ese trayecto nos quedamos dormidos por las biodraminas que por si acaso tomamos.

Divisando tortugas en Tortuga Bay

Una vez en Bali empieza lo bueno, hemos de coger un autobus hasta Sanur y conforme vamos caminando a la estación un montón de gente nos avisa de que nuestra parada es la última y estaremos más de 3 horas en llegar. Empezamos a mosquearnos pensando que era verdad, pero ni más lejos los timadores son ellos. Lo que intentan es que pensando que vas a estar 3 horas dando vueltas por Bali cojas uno de sus taxis que te lleva directo. Al final en la parada nos comentan que no, nos juntan por personas que van al mismo lugar y cada vehículo parte hacia un lugar distinto. Al llegar a Sanur intentamos pillar un barco para Nusa Penida pero cuando ya habíamos regateado el precio y comprado los billetes nos comentan que el día 1 es fiesta nacional y no saldrá ningún barco. Lo corroboramos con otras empresas y así era.

Bali es un lugar perfecto para el surf

No podíamos ir ya que el uno embarcábamos para Australia, así que nuestro deseo de conocer Nusa Penida se desvaneció. Sin saber que hacer buscamos un hostel cerca del aeropuerto. Agarramos el transporte público (que aunque no lo parezca, bali tiene transporte publico) y por 3500 IDR nos plantamos en el hotel. Los días que nos quedan los dedicamos a conocer playas del sur de Bali que no tienen desperdicio: Karma Beach, Nusa Dua, Gunung Payung…

Anuncios

Nusa Tenggara

Día 1

Volamos a las 10 a.m. con Nam air al aeropuerto de Labuanbajo. Un vuelo muy tranquilo y una llegada a la ciudad muy sencilla. Es un paseo de 1km andando, aunque eso sí, con poca sombra. Al final decidimos alojarnos en el económico Orange hostel (150 000 IDR). La habitación era una simple cama en un pequeño cuarto mal pintado. Pero solo iba a ser una noche así que tampoco pediamos mucho.

Puerto de Labuanbajo

La isla de Flores es perfecta para el buceo. Encontramos una tienda de Ihasia en ella, donde Irene se sacó el open water hace unos años en Koh Tao. Lástima de no disponer de un día más. También vimos que tiene una ruta cicloturística que atraviesa la islas en unos 10-12 días. Un bonito lugar para los amantes del ciclismo.

Creemos que es una isla con bastante potencial y mucho más que el principio o final del crucero por el archipiélago. La tarde la dedicamos a buscar el crucero de 4 días y tres noches hasta Lombok. Decidimos hacerlo de Flores a Lombok y no al revés ya que suele viajar menos gente. Entramos en numerosas agencias y nos chocó como en muchas de ellas la gente se echa incluso la siesta. Eso es atención al cliente a la Indonesia.

Al final vimos dos barcos. Uno mas pequeño y viejo pero en el que solo íbamos a ir cuatro personas y otro más grande y nuevo con dieciséis. Nos decantamos por el grande y nuevo, ya que el otro aunque era una tentación por tenerlo casi para nosotros, en cuanto a seguridad y comodidad nos pareció mejor la segunda opcion por 1 500 000 IDR (94e) cada uno.

A la noche fuimos a cenar a unos puestos callejeros a la izquierda del puerto en donde te sirven el pescado recién pescado. ¡Muy rico por cierto!. Después nos fuimos a dormir pronto ya que a las 7 am debíamos estar embarcando.

Día 2

Salimos un poco tarde del puerto. Al final 18 personas y bastantes españoles. Nuestro primer destino fue la isla de Rinka en donde en un corto paseo vimos los primeros Dragones de Komodo, la mayoría debajo de las casas de los guardas. El paseo fue corto y para nosotros nos quedamos demasiado tiempo en un mirador sin hacer nada. Al menos vimos un nido de dragón. Tuvimos que pagar la entrada al parque y el guía por 310 000 IDR cada uno que es lo único que no entra del crucero.

Dragones de Komodo

Después fuimos a la isla de Komodo, en teoría debíamos hacer un trekking de una hora y media. Pero el guía comentó que no tendríamos tiempo de ir a la pink beach. Así que se transformó en una visita express donde debimos ver unos seis dragones más antes de poner rumbo a la pink beach.

Nos supo a poco el avistamiento de dragones. Llegamos a pink beach (que no es la única) e hicimos esnorquel donde vimos gran cantidad de peces, dos tortugas y hasta un tiburón. Un intenso día que finalizó con una bonita puesta de sol en el mar.

Pink Beach

Día 3

 

Nos levantamos a las 5 a.m. para subir con las primeras luces a un mirador donde ver tres playas de distinto color, una blanca de arena, otra rosa por el coral que se deposita en ella y una tercera negra volcánica. De regreso al barco desayunamos una torta con platano y té o café.

Mirador con las tres playas de cada color

Después fuimos a bañarnos con peces manta en un lugar con muchísimo placton, así que las mantas no las podías divisar hasta que las tenías bien cerca. Ahí descubrimos que aunque el lugar esté rodeado de islas las corrientes son bastante fuertes.

La visión de bañarte con semejante animal, los cuales pueden llegar hasta los cuatro metros es impresionante. Acto seguido la barca se dirigió a una bahía cerrada donde nos dio una hora y media para estar en la playa, bucear o hacer una pequeña caminata a la cima de la colina. Decidimos quedarnos buceando y a apenas a unos metros de la orilla el coral llenaba de vida y color el mar. La vida animal en el coral salía en cada esquina, con incluso dos palmos de agua.

DSCF9855.JPG

Buceando con mantas rayas

Después de ello tocaba un largo camino hasta una bahía en medio de Sumbawa de 16 horas. Mientras dormiamos sentimos que el barco se movia bastante pero estábamos tan cansados que nos dormimos sin marearnos.

Día 4

Habíamos atracado en la isla de Palau Mojo a primera hora para hacer una pequeña caminata hasta unas cascadas. La verdad, que después de ver las de Bali estas fueron bastante light. Como punto interesante, el poder escalar la cascada, nada resbaladiza, hasta una poza superior donde había cuerdas para simular lanzarse al agua en plan Tarzán. Tras descender y estar en remojo un rato en el agua regresamos al barco donde aprovechamos para leer la lonely planet de nuestro proximo destino Australia, charlar con la gente, escuchar música, etc.

Cascadas de Palau Mojo

Después de comer unos ricos noodles y unos huevos rellenos, la mejor comida que nos pusieron en el barco, ya que el resto era bastante deplorable, paramos para ver el atardecer en una islita desde la que ya se divisaba Lombok. Nos llamó la atención de la isla el hecho de que tenía bastante pasto, paisaje que contrastaba con el de Flores, mucho mas árido.

Ese día hubo alguna discusión en el barco con la tripulación, una vez mas diferencias entre lo que contratas y luego te venden. Nos dijeron que el barco nos dejaba en la cara oeste de Lombok cerca de las Gili y no, nos dejaba en el este y luego te trasladaban en bus, 3h, y barco local 30 min, a las Gili. Por otro lado, por la noche mientras dormiamos también ocurrió algo penoso, dos chicas vascas sufrieron el acoso de dos locales mientras dormían que intentaron sobrepasarse con ellas.

De camino al mirador para ver la puesta de sol.

Bali

Dia 1.

Nuestro primer día realizamos el trayecto en barco entre Banyuwangi en Java y Gilimanuk en Bali de menos de una hora por 8000 IDR por persona. A la llegada cogimos un taxi a pagar entre 6, los dos chicos brasileños, dos viajeros más que conocimos en Ijen y nosotros. Ni que decir que el camino hasta Canggu donde teníamos nuestro hostel fue interminable, tres largas horas de carretera y muy apretujados. Pagamos 90.000 IDR por persona.

Canggu es una zona turística tranquila en el sur de Bali, un poco alejada de Kuta y a un tiro de piedra del aeropuerto y la zona sur de la isla que visitaríamos en nuestro segundo día. Nuestro hostel era el Putra Dadi por el que pagamos 120.000 IRD por una habitación doble bastante aceptable. Ese día estábamos muy agotados tras dos noches sin apenas dormir y dos volcanes en nuestro cuerpo, así que dedicamos la tarde a acabar de perfilar la que sería nuestra ruta en moto por Bali, cenar tranquilos en un restaurante indonesio cercano y apalabrar el alquiler de la moto para el día siguiente. Nuestro periplo por Bali no hacía más que empezar y…¡estábamos ansiosos por ello!

Dreamland Beach

Dia 2.

Hoy tocaba visitar la parte sur de la isla. Los cuatro destinos marcados en nuestra ruta eran la playa de Dreamland, la de Padang padang, el templo Ulu Watu y el atardecer en el templo Tanah Lot. Tras aprovisionarnos de algo de desayuno en un mini market y tras coger la moto, partimos rumbo sur.

El primer susto nos vendría a la media hora de recorrido, y no por el caos circulatorio que también, sino porque nos habían dado una moto con la válvula rota. Así que tuvimos que ir a un taller cercano a repararla, afortunadamente el dueño del hostel nos devolvió el dinero del arreglo. Tras el percance seguimos rumbo a las playas. La primera, la de Dreamland, es un arenal de unos 500m perfecto para la práctica de surf y en el que tienes que vigilar las corrientes. Cuando fuimos al no ser temporada alta, no había mucha gente y se veía muy bonita, además el dia acompañaba.

La siguiente playa, Padang padang, se ajustaría mejor a la categoría de lo que denominamos cala en España. Vale la pena caminar hacia la derecha y descubrir rincones rodeados de vegetación y rocas marinas, además te puedes bañar sin problemas al no haber corrientes, ya que hay una rompiente antes de la playa.

Por último, visitamos el templor Ulu Watu, ublicado en un acantilado en el extremo meridional de la isla. Os recomendamos ir con cuidado con los crazy monkeys, roban comida, bebida, chanclas, gafas e incluso cámaras de fotos, como a una señora que paseaba al lado nuestra. Ya eran las 5 p.m. y solo nos quedaba intentar llegar al templo Tanah lot para ver el sunset, y digo intentar porque en Bali atardece sobre las 6 p.m. y el trafico de vuelta al hostel no parecía ser escaso. Evidentemente no nos dio tiempo así que decidimos posponer este punto del mapa para nuestro regreso de las tierras del norte.

Templo de Ulu Watu

Dia 3.

Salimos temprano ya que nos esperaba una larga tirada en moto, más de dos horas ya que estaba en el norte. Al principio el tráfico es caótico, pero al salir de la ciudad la cosa mejora. El primer lugar era visitar el templo de Brahms Vihara Arama. Estaba en obras pero era bonito. La verdad que cuando esté del todo construido valdrá mucho la pena. Tiene una sección parecida al Borobudur en miniatura y unas págodas muy coloridas. Seguidamente, tras pasar el pueblo de Lovaina, fuimos a las cascadas de Gitgit, solo vimos la primera pero en realidad son una secuencia de grandes cascadas. La que vimos tenía casi 40 metros y nos dimos un chapuzón, pues el calor apretaba.

Templo Pura Ulun Danau Bratan

Por último visitamos el templo Pura Ulun Danau Bratan junto al lago Danau Bratan. Al otro extremo de la carretera había un restaurante con vistas al lago y a los templos donde comimos la mejor comida que hemos probado hasta ahora en Bali, pollo y arroz sí, pero muy bien aderezados.

No teníamos alojamiento para esa noche así que tras echar un vistazo a Booking dimos marcha atrás y nos hospedamos en Bukit Kembar Ecoturist por 200 000 IDR con desayuno en Munduk, un pueblecito en lo alto de una cresta y con vistas perfectas a los lagos Danau Buyan y Danau Tambligan. Todo un acierto, pudimos ver las vistas desde un mirador cercano y nuestra habitación era una especie de apartamento con un porche donde veríamos un precioso atardecer con, un mar de nubes, las montañas del parque natural del oeste de Bali y los impresionantes volcanes del este de Java, como el Ijen.

Mirador cerca de nuestro hostel Bukit Kembar Ecoturist

Día 4.

Salimos a las 8 a.m. tras desayunar un potente crepe de platano y miel, rumbo a los arrozales de Jatiluwih catalogados como Patrimonio Mundial de la Unesco. La entrada es de 40.000 IDR por persona y se pueden hacer rutas de senderismo entre los arrozales o incluso en bicicleta.

Nosotros como teníamos mas cosas programadas para este día, hicimos la ruta corta de 1 hora que nos bastó para hacernos una idea del verdor y la belleza del paisaje. Acto seguido y muy cerca de los arrozales visitamos el templo Pura Luhur Batukau en la falda de la segunda montaña mas alta de Bali el Gunung Batukau. La entrada nos costó 15.000 IDR y es un templo poco turístico, pese a que tiene su encanto.

De camino al Danau Batur, hicimos una parada refrescante en las cataratas de Nungnung. Para llegar a ellas hay que bajar 450 escalones, contados por una española que hizo la subida de vuelta con nosotros jeje. Lo que nos esperaba abajo valía la pena, dos bonitas cataratas y puentes de bambú que interconectaban ambos lados del rio. En una de las cataratas era tal la presión con la que caía el agua que era casi imposible acercarte al chorro.

Arrozales de Jatiluwih

Tras el chapuzón tocaba seguir camino hacia el noreste, Kintamani, en las tierras del Danau Batur. Como comentario decir que la temperatura en las tierras altas de Bali varía bastante a la del sur, así que no está mal llevar algo de abrigo. Tocaba visitar el templo Pura Ulun Danu Batur. En este templo nos querían obligar a comprar un Sarong para visitarlo por 200.000 IDR con la excusa de que era Batik. Finalmente nos cobró 15.000 a cada uno por alquilar unos, más la entrada al templo de 15000 IDR en la que entra una bebida de bienvenida.

Os recomendamos compraros un Sarong en algun mercadillo si vuestra idea es visitar varios templos en Bali, por 20.000 IDR debéis poder encontrar uno sencillo. Las coloridas estatuas de demonios del templo son muy fotogénicas. Si te desvías unos metros a la izquierda puedes llegar al final de un callejón en el que puedes observar las vistas del Gunung Batur y el Gunung Ayung con el lago Batur. La bruma impedía que las vistas fueran igual de impresionantes que el día previo en Munduk y al Gunung Ayung, aún nerviosito tras el aviso de aumento de actividad hacía un mes, lo tapaban las nubes. Proseguimos la bajada hasta Penelokan donde hay un mirador con vistas similares a las previas. No es nada del otro mundo, las vistas son mejores en cualquiera de los miradores de la carretera que une Kintamani y Penelokan.

Entre Sumatra y Java ya habíamos subido tres volcanes y debido a los comentarios leídos en foros de la mafia que hay en torno a la ascensión al Gunung Batur en la que te hacen boikot para que la hagas con guía pese a no ser necesario, decidimos no subir el volcán y bajar hacia el centro a la zona de Tegalagang para alojarnos en unas preciosas cabañas de madera con vistas fabulosas a la jungla. Nos alojamos en el bali Jungle Huts por 200 000 IDR con desayuno incluído. Es un hostel en medio de la jungla con preciosas cabañas de madera. Muy recomendado y los dueños muy amables y amigables. El lugar era fantástico, con cascadas y el sonido de la selva a la noche.

En Bali te pueder artar de ver templos.

Día 5

Nos despertamos a las 7 a.m. y despues de un contundente desayuno salimos a visitar dos templos muy cercanos el uno del otro. El Gunung Kawi Tampaksiring, un templo tallado en la ladera de la montaña como Petra pero en menor escala obviamente y el Pura Tirta Empul, un templo donde dicen que sus aguas son curativas y la gente se baña en sus siete fuentes.

Despues del templo hicimos un largo trayecto al Taman Tirta Gangga y allí nos confirmaron que el Tirta Agung Besakih estaba cerrado ya que el volcán donde se posa empezó hace un mes a activarse. El Tirta Gangga es en realidad un palacio dedicado al agua. Unas fuentes muy bonitas con carpas enormes y una zona de baño. Sin duda, uno de nuestros favoritos.

Un chapuzon en las cascadas de Gitgit

Por último deshacimos el camino hasta Ubud, ciudad que decepcionó un poco a Alberto. Está todo enfocado para el turismo con precios caros, lujo asiático. Nos costó encontrar un hostel. Tuvimos que regatear pues al pricipio nos pedian 400 000 IDR. Al final lo conseguimos por 200 000. A la noche vimos un espectáculo de danza Kecak con fuego. (En la calle principal hay decenas de vendedores vendiendo diferentes espectáculos).

Día 6

Después de desayunar fuimos al templo de los monos. 50 000 IDR cada uno y el parque nos supo a poco. Despues de Sumatra estos monos están más domesticados que Rex el perro policía. El paseo es agradable pero se nota que está enfocado al turista urbanita.

Palacio Taman Tirta Gangga

El calor apretaba asi que descartamos hacer el trekking por los arrozales. Ya habíamos visto otros, así que decidimos bajar a Canggu y regresar al primes hostel, descansar la tarde y después ir a ver la puesta de sol en el Tanah Lot.

El Tanah Lot fue un poco decepcionante. Ya sabíamos que algunas secciones del templo no se podían visitar como nos había pasado con todos los templos hindúes. Pero es que este sólo puedes verlo desde la lejanía, apenas puedes poner un pie en él. Y lo más fuerte es que por verlo desde lejos has de pagar 60 000 IDR. Eso sí, la foto de la puesta de sol muy bonita.

Tras la visita al último templo cenamos y pronto a la cama puesto que mañana volábamos a Nusa Tengara.

Bali es una isla llena de contrastes. Nos quedamos con ganas de visitar más, hacer barranquismo o visitar la jungla. Tiene bonitas montañas y lugares remotos. Creo que puede ser perfectamente, junto con Nusa Tengara un lugar él cual repetir.

Banyuwangi / Gunung Ijen

Llegamos a Banyuwangi a las cuatro de la tarde y los chicos brasileños habían reservado un hostel llamado Permata Indah Permai por 85 000 IDR con desayuno incluido y después nos acompañaban al ferry. La verdad que un diez y la atención excepcional.

Laguna del crater del Ijen

Como llevamos unos días de adelanto con nuestra vuelta por indonesia y Josef (el hombre que conocimos en bukit Lawang) nos habló tan bien del Gunug Ijen y su fuego azul, pues decidimos subirlo. Había que volver a madrugar ya que el tour salía a la 1 de la mañana. Lo contratamos por 160 000 IDR en el Hostel con máscaras incluidas. El trekkin no es nada complicado, se puede hacer sin guía. Son tres kilómetros donde lo duro está en el kilometro central. Después desciendes un poco y casi abajo ya has de ponerte la máscara. El humo es bastante irritativo, así que si el viento gira y entras dentro de él, te llorarán los ojos y te costará respirar. Si te agachas evitas que te entre ya que éste asciende.

Kilos de azufre que transportan desde el interior de cráter

En cuanto al fuego azul… Creo que Josef nos lo había contado tan fantástico que luego nos pareció poco el fenómeno. Que solo puede verse de noche ya que al amanecer no sé muy bien porqué, deja de verse. Lo que si aparece es un lago un poco más abajo. Bonito para hacer fotos pero no se os ocurra tocar el agua, tiene tal cantidad de azufre que quema la piel. Mientras subíamos veíamos pasar los mineros del azufre, cargados con mas de 20kg a las espaldas inhalando ese humo tóxico cada día. Nos dio bastante pena.

Toneladas de azufre dentro del crater

De vuelta al hostel a las 7 am desayunamos y los chicos nos llevaron al puerto. Rumbo a Bali!

Cemoro Lawang – Gunung Bromo

Salimos de Yogyakarta en el tren de la mañana (10:30 a.m.) con destino a Probolinggo. Ocho horas para 300km, pero el bus es peor, pues sabemos de una chica que partió a las 7 a.m y llegó a Cemoro Lawang una hora después que nosotros. Al menos el tren cumple sus horarios y es más comodo, nos costó 220 000 IDR por cabeza.

El paisaje lunar del Bromo

A las 18:30 llegamos a Probolinggo y ahí empezó nuestra odisea. En el tren conocimos a dos Brasileños que también querían subir esa noche al Gunung Bromo. Les comentamos que la idea es pillar un pequeño bus amarillo hasta la estación de buses a 5 km y de ahí subir con un minibus a Cemoro Lawang, que es donde empieza la excursión al humeante volcán.

Nada mas bajar del andén ya hay taxis que nos ofrecen subir directamente a Cemoro Lawang por 100 000 IDR cada uno directo sin paradas. Mucha gente no hace caso y se van a los autos amarillos rumbo a la estacion de buses. Nosotros nos quedamos con un hombre que tras regatear nos lo deja a 50 000 IDR por cada uno de los cuatro.

Salimos y a los 15 minutos se para para comentarnos que hay que cambiar de vehículo. Casualmente para en una empresa de tours que intenta vendernos el Gunung Bromo pero desistimos porque por libre se puede hacer. El auto en el que nos tenemos que subir empieza a tardar y algo huele mal… Al final llega, nos subimos y a los 10 minutos nos vuelve a decir que hay que cambiar de vehículo. Nosotros comentamos que nos negamos ya que ellos se habían ofrecido a llevarnos por la cantidad acordada a Cemoro Lawang.

El humeante Bromo

En el lugar donde para hay diferentes buses y nos señala uno. Al bajar para cambiarnos, el hombre se va. Nos ha dejado en la estación de buses, solo querían vendernos un tour y al no aceptar nos dejó tirados. Al preguntar por el bus nos vuelven a decir 100 000 IDR y al nosotros recriminarle que lo habíamos contratado por 50 000 IDR nos responden que ellos no sabian quienes eran esos señores. La rabia nos invade por dentro, habíamos perdido una hora y ya todos los minibuses habían subido llenos. Solo nos quedaba resignarnos y pagar o no llegaríamos nunca.

Como consejo tras esta desagradable experiencia, les recomendamos que en el tren socialicen con los demás mochileros, hagan un grupo de 8 o 9, bajen del tren sin hacer caso a toda esa gente, se suban a los autos amarillos rumbo a la estación de buses (5 000 IDR 15 min) y llenen en grupo un minibus por 50 000 IDR por cabeza.

Una vez llegamos a Cemoro Lawang hay que pagar 10 000 IDR por entrar. Estábamos cansados y buscamos el primer hostel por 150 000 IDR. Ya todo el mundo dormía así que entramos en el único restaurante, cenamos algo (curiosamente barato), y contratamos un coche para las 3 a.m. que por 100 000 IDR cada uno nos llevase al mirador y después al Gunung Bromo. Hacía frío y dormimos por primera vez con manta.

Crater del Bromo

A las 3 am una orda de jeeps marca Toyota subía la ladera mas empinada que hemos visto jamás en fila india rumbo al mirador King kong. No antes sin pagar 220 000 IDR cada uno por la entrada al parque. Por la noche el pueblo nos pareció pequeño, no sabíamos de donde habia salido tanta gente. El mirador rápidamente se llena y la gente se agolpa en laderas, pequeñas repisas o cimas afuera del mirador, solo faltaba gente encima de los árboles. Pero la verdad es que el amanecer impresiona y la foto es de las que se recuerdan toda la vida. Tres volcanes de postal posan majestuosamente con las primeras luces.

A las 5:50 los jeeps se ponen en marcha y bajan a las laderas de los dos primeros volcanes. Chicos montados a caballo se ofrecen a llevarte por un módico precio a las faldas del Bromo, pero es un sencillo paseo después del frío que pasamos en el mirador (ponéos tanas capas como podáis, incluso gorro y guantes si disponéis de ellos, hace mucho frío quieto esperando el alba).

Unas escaleras nos llevan al vértice del cráter. El rugir del Gunung Bromo nos saluda. El mirador se queda pequeño por lo que la gente empieza a recorrer la cresta (es sencilla y no debe durar más de 20 minutos recorrer todo el cráter). El taxi nos dio hasta las 8:30 a.m. para visitarlo, más que suficiente. Una vez finalizado el tour de vuelta a Cemoro Lawang los minibuses ya esperan para bajar a la gente a Probolinggo y de regreso a la estación de tren salimos con el de las 11:00 a.m. hacia Banyuwangi por 120 000 IDR.

Vistas al volcan Tengger desde el Bromo

Llevamos dos días de adelanto según lo programado, así que antes de pisar Bali queremos ver el Gunung Ijen. Lo de hoy ha sido una visita express, pero es que… ¡En este mundo hay tanto por ver!

Yogyakarta

Llegamos al aeropuerto de Yogyakarta desde Medan sobre las 9 p.m. El vuelo había estado movidito y se había alargado. Como no queríamos que nos pasase lo mismo que en Medan, decidimos coger un taxi para que nos llevase directamente al hostel que queriamos ir en Sosrowijayan. Nos salió un poco caro y el bus 1A conecta en el mismo tiempo el aeropuerto con la zona de hostels hasta las 10 p.m.

Prambanan tras el diluvio

Al final el hostel que buscábamos estaba lleno, pero en la zona hay decenas y nos alojamos en el Sari hostel por 150000 IDR la noche, (9€) en habitación doble con ventilador (algunas noches incluso pasamos frío) y baño privado. A la mañana siguiente cogimos el bus público para ir a ver lo templos de Prambanan. Empezamos con el susto del precio, 320000 IDR por cabeza, (20€) pero la verdad es que si eres un apasionado de las ruinas las pagas con gusto. Primero accedes al monumento principal. Cientos de pequeñas estupas derruidas rodean el conjunto principal, con unas estupas de mediano tamaño ya restauradas y en el centro la gran estupa de 43m con 4 camaras. Es sencillamente impresionante y cuando esté todo restaurado será posiblemente el monumento más importante del país.

Entrada principal a Prambanan

La visita no acaba justo ahí. Un pequeño paseo te lleva a tres monumentos más. A cada cual mejor, vale la pena el más alejado con sus leones en la entrada.

Desgraciadamente todos estos monumentos aún están en fase de restauración, pero ya es un conjunto histórico importante. A la mañana siguiente nos levantamos a las 3:30 a.m. para salir con el coche contratado a ver el amanecer en el Borobudur. Tienes dos opciones, o verlo desde una colina con la inmensidad de la selva o más cerca desde el monumento. Nosotros elegimos desde la selva y la verdad que nos decepcionó bastante. El monumento se ve minúsculo y no es ni una décima parte del amanecer del Angkor Wat. Estaba nublado y no valía la pena el madrugón.

Complejo Prambanan

Después a las 6 a.m. vas a la entrada para ver el Borobudur y el tour te deja verlo solo 2h ya que a las 8 a.m. hay que estar de regreso. Nos pareció muy poco tiempo así que nuestra idea era volver con el bus público, ya que en Prambanan estuvimos cerca de 6h visitándolo y este habíamos leído y nos habían dicho que era más espectacular.

Después de pagar otra vez 300000 IDR por cabeza, hay un bono que te ahorras 60000 IDR que puedes pillarlo en Borobudur, pero en Prambanan no lo vimos. Aun así, recomendamos mejor ver Borobudur primero, pues a nosotros no nos impactó tanto. Es cierto que está completamente restaurado, pero es solamente una construcción al contrario que Prambanan, que es un complejo. En 3h está visto y quiza nos pasó como en esas películas en las que todo el mundo comenta lo fabulosa que es y luego, con expectativas muy altas, resulta que tampoco es para tanto. Aun así es un monumento espectacular y que merece ver y observar cada relieve de cada pared con cientos de escenas.

Borobudur

Si no eres un fanático de los amaneceres o los dias son nublados te recomendamos ir en transporte público y así disfrutar todo el tiempo que quieras de este monumento. A la tarde fuimos al Kraton, el palacio del sultan. Creemos que solo abre por las mañanas pues lo encontramos cerrado, aún así, lo que vimos por afuera no nos pareció tan espectacular.

Estupas en el borobudur

Para finalizar paseamos por Malioboro street. Una calle repleta de comercios y puestos de comida donde cenar y comprar recuerdos. En la ciudad es típico el tejido Batik, hay mucha ropa con estampados demasiado llamativos que no nos atrevimos a comprar, por contra compramos una máscara Batik que son muy bonitas. A la mañana siguiente cogimos el tren hacia Probolinggo. Yogyakarta nos ha dejado un buen sabor de boca y no por pedir en cada restaurante que la comida no fuese picante.

Bukit Lawang

A las 6 a.m. partíamos en furgoneta privada desde Medan al parque Nacional Gunung Leuser. Nuestro objetivo es atisbar al orangután de Sumatra, una especie en peligro de extinción.

Antiguamente los orangutanes dominaban toda Indonesia y sudeste asiático. Actualmente solo pueden verse en las islas de Sumatra y Borneo. El punto de salida a la jungla es la pequeña aldea de Bukit Lawang, donde nos esperaba nuestro guia Jasu. Pero, antes de comenzar nos comentaron que dejasemos todo nuestro dinero y pasaportes a cargo de Anton, la persona que organiza los tours a pie de campo, con la excusa de que un mono podia robar las carteras o caerse en la vuelta por el rio haciendo rafting. Nos pareció un poco sospechoso pero accedimos.

Irene con Thomas, un entrañanle amigo

La primera parte del recorrido por la jungla era más sencillo y en el pudimos ver innumerables monos, pero no orangutanes. Tras dos horas de caminata vimos el primer oranguntán macho, era pequeño pero al ser el primero nos pareció fascinante.

Acto seguido vimos a una madre con su bebe jugando con una botella (los orangutanes son seres independientes, la madre cuida de su cría solo hasta los 6 años de vida). De camino donde ibamos a hacer una parada para comer tuvimos mucha suerte, ya que encontramos uno de los orangutanes mas grandes del parque (más de 100kg de especimen). Era adorable y pudimos verlo desde muy cerca pero con cuidado, ya que este tipo de orangutanes puede ser agresivo, sobre todo con las mujeres (las feromonas…).

Con nuestro guía Jasu

Mientras comíamos se nos acercaron unos macacos de tamaño medio muy bonitos. El camino de vuelta a nuestro campamento donde ibamos a pasar la noche en la jungla era un descenso empinado y resbaladizo con final en una bonita cascada para bañarse y relajarse. Allí conocimos a nuestro cocinero de nombre impronunciable que junto a Jasu nos parecieron dos maravillosas personas. Junto a ellos y Josef nuestro compañero de tour, aleman, pasamos una bonita velada, con comida riquisima y abundante. A la noche Jasu nos enseñó juegos de magia y de capacidad mental muy entretenidos. Dormimos en el suelo con una esterilla más fina que el papel de liar (si váis y tenéis esterilla llevarla, nosotros nos las dejamos en el hostel y nos arrepentimos).

Ducha sumatreña

A la mañana siguiente nos despertaron con un te y un buen desayuno. Pasamos la mañana haciendo fotos a los monos y orangutanes que venían a curiosear a nuestro campamento. Nunca nos olvidaremos de Thomas y como cogía nuestra comida de la mano. También observamos que en el río había una especie de lagartos enormes, pero que no cunda el pánico, eran herbívoros.

A la tarde después de comer, bajamos al pueblo por el río encima de neumáticos de camión simulando un rafting, fue bastante divertido. Todo fue fantastico hasta la llegada, cuando el señor que tenía que darnos las carteras, al contar el dinero faltaban 50€. A pesar que nos lo devolvió nos dejó un gusto amargo, pues la acción de este hombre había empañado el excelente trabajo de Jasu y el cocinero. Si hacéis este trekking os recomendamos ser muy cautos y si dejáis algo que os hagan un escrito. Os recomendamos muchísimo a Jasu y su compañero como cocinero.

Este amigo pelirojo es más grande de lo que parece.

La noche la pasamos en el mismo pueblo cenando con Josef y un compañero canadiense. A la mañana siguiente partimos a Medan bien temprano pues teníamos que coger un avión a Yogyakarta.

Berastagui – Gunung Sibayak

Llegamos a Berastagui por la tarde después de 4 horas en bus desde el Lago Toba. Nos alojamos en el Losmen Sibayak. Una guesthouse sin nada de lujos pero perfecta para pasar la única noche.

Camino de subida al Gunung Sibayak

Nos levantamos a las 7 a.m. rumbo al Gunung Sibayak. Primero cogimos un minibus que pasa por la misma carretera del albergue hasta la entrada. Empiezas caminando más o menos 4km por asfalto hasta un cruce donde esta la entrada. Aqui se paga 20000 IDR y empiezas con unas fuertes rampas de asfalto descompuesto hasta lo que debe ser en temporada alta un parking con tiendas para vender bebidas y souvenirs. Cuando nosotros subimos era un campamento fantasma.

A partir de ahi empieza la subida por escalones. La niebla empezo a hacer acto de presencia pero el camino no tiene pérdida. Conforme vas subiendo empiezas a sentir el olor a azufre y la ceniza empieza a depositarse en tu pelo y chaquetas. Pero lo más impresionante no es esa imagen de que estás en otro mundo, sino el estruendo de las calderas sacando vapor a presión. Parece que en cualquier momento el volcán se va a despertar y tú vas a ser el invitado de honor.

Paisaje lunar en la cima del Sibayac

Llegamos a los tres vivacs cimeros pero la niebla no nos dejaba apreciar bien bien donde estaba la cima. Nos hicimos un par de fotos y decidimos bajar. Al iniciar el descenso vimos a un guía con dos clientes, los cuales se sorprendieron de vernos sin guía (aunque en verdad Aberto es guía de media montaña titulado en España) pero sinceramente, no es necesario ya que el camino está muy delimitado. Los guías nos comentaron que a lo mejor en un rato se despejaba y podiamos ver las vistas, pero no tenia ninguna pinta de despejarse y decidimos bajar a las termas.

Continuamos bajando y empezamos a ver turistas subiendo con chanclas e incluso con vestidos. Vale que no hace falta guía, pero eso no quiere decir se tenga que subir a la montaña como si fueses a la playa. Una torcedura de tobillo allí arriba puede acarrear muchos problemas.

Termas con vistas al Sibayak

Una vez abajo en el cruce puedes coger el desvío a las termas (¡¡¡100% recomendado!!!) por 10000 IDR (menos de 1€) tu cuerpo tendrá toda la relajación que necesita después de un madrugón y una caminata. Y con vistas al Gunung Sibayak espectaculares (donde la niebla cimera no se despejó nunca, supongo que los guías no querían decepcionar a sus clientes diciendo la verdad). Eso sí, para llegar a las termas hay que recorrer otros 4 kilómetros de carretera con empinadas bajada.

Una vez finalizado el más que merecido baño, a la salida puedes coger un minibus que te llevará al hostel. De ahí fuimos a la terminal que está al lado rumbo a Medan (2h y media,25000 IDR), ya que desde el Angel Hostel habíamos contratado un tour de dos días de trekking por Bukit Lawang en busca de Orangutanes.

Indonesia

SUMATRA

DSCF8793

En Sumatra divisamos enormes orangutanes

Caótica y exhuberante a la vez. Llegamos a Medan entrada la noche y la verdad que daba un poco de miedo. Pero a la mañana siguiente todo cambió. Visitamos el Danau Toba, subimos al Gunun Sibayac y nos bañamos en unas termas en su falda. Por último pasamos dos días en Bukit Lawan atravesando la jungla en busca de orangutanes.

Sumatra va a otro ritmo y así lo demuestran sus largas horas en bus para hacer pocas decenas de kilómetros. Así que no intentéis correr o os desesperareis.

JAVA

DSCF9066

Gunung Bromo

Llegamos a Yogyakarta con hambre de ruinas y el Prambanan y Borobudur saciaron nuestras expectativas. Aunque todo hay que decirlo, los precios de las entradas los encontramos algo abusivos para ser Indonesia. Después decidimos pasar unos días de trekking ascendiendo el Gunung Bromo y el Gunung Ijen. Se nota que Java es más turística que Sumatra y de ahí la gente que quiere aprovecharse del viajero despistado.

BALI

DSCF9329

Pura Ulun Danu Batur

Saltamos a Bali en 20 minutos de ferry y los cinco días que estubimos nos supieron a poco. Hay tanto por descubrir, que posiblemente quede marcado como un punto donde volver. Templos, cascadas, arrozales y puestos donde comprar artesanía que hacen que quieras pasar unos meses descubriendo cada rincón de la isla.

NUSA TENGGARA

DSCF9804

Dragón de Komodo

Aterrizamos en Labuanbajo, posiblemente uno de los mejores destinos de buceo del mundo. Nos enmarcamos en un crucero de tres noches y cuatro días rumbo a Lombok visitando el Parque natural de Komodo con sus dragones y buceando en arrecifes de coral con inmensidad de peces a tu alrededor.

Por último disfrutamos de unos días en Gili Tarawan para finalizar nuestros días en Indonesia

RESUMEN DE INDONESIA

DSCF9944

Puesta de sol desde las islas Gili con vistas al volcán Agung

Lo mejor: la vista de un gran orangután en Bukit Lawang, el hostel del Danau Toba y la zona norte de Bali, Prambanan, el amanecer en el Gunung Bromo y bucear en el crucero del archipielago de Nussa Tengara.

Lo peor: la comida es muy repetitiva, que nos faltase dinero después del trekking en Bukit Lawang, los taxistas que intentan aprovecharse en Probolinggo y sobre todo el gran problema medioambiental que tiene Indonesia con la basura tanto en sus ciudades como en sus costas y montañas.

Días visitando el país: 25

Dinero gastado: (Cambio 1€/15 800 IDR) 1341€ x 2 personas = 670€/personas o 26,82€ día/persona

Nos quedo por ver Nussa Penida, Lombok y las islas del este, sinceramente, una buena excusa para repetir.

 

Danau Toba

La primera atracción que visitamos en Sumatra está a unas 5h en bus de Medan. Se trata del lago Danau Toba que es en realidad el cráter de un volcán extinto. Dentro del mismo, encontramos la isla de Samosir que para hacernos una idea es del tamaño de Formentera. Se llega a ella en barco desde el pueblo de Parapat por 15.000 idr (1 euro) durante una travesía agradable de 30 minutos.

Navegando por el Toba

El alojamiento turístico está ubicado en el pueblecito de tuk-tuk un lugar muy tranquilo a orillas del lago. Nos alojamos en la Guesthouse Liberta compuesta por bonitas casas batak, construcciones que caracterizan a una tribu procedente hace muchos años desde Malasia, y que actualmente se aloja en los alrededores del lago Toba. Nuestra habitación era muy bonita y auténtica, muy recomendable. Quedamos tan maravillados por las casitas batak que nos cogimos una muy bonita de madera como souvenir.

Al día siguiente alquilamos una moto bien temprano y recorrimos la isla de Samosir. Fuimos a un mirador pasado el pueblo de Tomok desde donde se pueden ver unas bonitas vistas de todo el entorno. También pudimos ver la primera playa de nuestro viaje cerca de Sinamindo, vacía de gente, ya que no es temporada alta en Sumatra y, por último, vimos las sillas de piedra en Ambarita que datan de tres siglos de antiguedad y era el lugar donde los asuntos importantes del pueblo se discutian.

Bonitos miradores al Toba

Resumiendo, dos días de relax rodeados de muy pocos turistas y con un entorno muy rico paisajísticamente hablando. Llegada la tarde, tocaba seguir camino en bus dirección Berastagi.

Rustica pero una maravilla