Wanaka

Llegamos desde el Monte Cook como un lugar de paso y nos gustó más de la cuenta. Eso sí, tuvimos que sufrirla.

Caminos por el Aspiring National Park

Habiamos visto que el pueblo disponía de una excursión a una cima con bonitas vistas, el Roys Peak, que habíamos descubierto en un folleto en el Monte Cook y un glacial en el Parque Nacional Mount Aspiring. Fuimos al edificio de información turística y nos dijeron que mejor hacer el ascenso a la tarde y a la mañana siguiente ir al glacial. Pero a la mañana hacia bueno así que decidimos subir a la cima.

Glaciar Monte Aspiring

El día pintaba bien. El ascenso son más de 1100m de desnivel positivo por un camino de tierra. Duras rampas al principio y poco a poco ibas ganando altura y viendo el paisaje del pueblo y el lago. Poco a poco empezaba a nublarse… La cosa no pintaba bien y a los 800m ya de ascenso se largo a llover. Nos pusimos los gores pero ya todo se había tapado asi que… patas para que os queremos.

Aspiring valey

Después del remojón comimos y fuimos a dar un paseo por el pueblo. Esto ya empieza a parecerse a Australia, nos llueve día sí día también. Tras curiosear algunos souvenirs vemos que sobre las 17h la cosa empieza a despejarse. Dudamos de si volver a subir o no, las rampas eran duras pero consigo convencer a Irene.

Así que ahí estábamos otra vez, subiendo como penitentes y viendo como poco a poco se vuelve todo a tapar… y comienza a llover… Otra vez a 800 metros. Nos entran las dudas, subimos, bajamos, sí, no. La lluvia era más fina y en lo que dudamos si subir o no, se va despejando así que continuamos la ascensión, pero ahora lo que nos preocupa es que se nos haga de noche.

Roys Peak

Al final logramos llegar al mirador a 1300m sobre las 19:00 y las vistas son espectaculares. ¡De lo mejor de Nueva Zelanda!

Al día siguiente el tiempo cambió, no había ni una sola nube así que nos dirigimos a realizar el Rob Roy Glacier Track con unas vistas estupendas al glaciar y al Mount Aspiring. La caminata de unas 4h ida y vuelta vale mucho la pena. Estás muy cerca del glacial y la subida no es exhaustiva como el día anterior.

Luego tocó conducir hasta el inicio de la West Coast parando entre medias en una caminata de 30 minutos ida y vuelta para estirar las piernas y ver las Blue Pools. No es gran cosa pero está bien ver su azul turquesa para hacer una parada. Eso sí, prepárense porque las sandflies vuelven a aparecer. No se olviden del repelente, mástarde intentamos hacer una caminata por una playa entre las dunas y fue imposible, eran demoledores esos malditos insectos.

De vuelta del monte Aspriring

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Monte Cook

Tras una visita fugaz por Queenstown donde paseamos y compramos provisiones para los proximos días de excursión, llegamos al lago Pukaki donde pasamos la noche con vistas al Mt Cook National Park, en un parking gratuito lleno de caravanas.

Vistas al Monte Cook desde el Kea Point Track

Queenstown es la sede perfecta para contratar tours y actividades de aventura por la zona. Por lo demás, nada que destacar, un pueblo rodeado por un lago como tantos otros en Nueva Zelanda. Nosotros lo estábamos haciendo todo por libre, por lo que contratar Tours no era nuestro objetivo. Sí que dudamos en si hacer el famoso puenting o no, pero al ver los precios las dudas se disiparon. Mas de 300NZD por un salto de breves segundos nos pareció demasiado, así que queda pendiente experimentar la sensación en otra ocasión. Quizás en la isla norte…en Taupo, aunque no creemos que los precios varíen demasiado.

Vistas del final del Hooker Valley Track

Al día siguiente nos esperaban muchos kilometros de caminatas. Al llegar al punto de información nos dijeron que el pronóstico del tiempo para hoy era estupendo y que al día siguiente no pararía de llover, así que concentramos los dos días de excursiones en uno. Al final hicimos tres excursiones, dos de distancia media 3-4 h y otra de 1h enmedio.

facil dendero del Sealy Tarns Track

La primera fue la Sealy Tarns Track. Casi 2000 escalones para calentar las piernas. Fue exigente pero las vistas desde la cima valían la pena. Arriba además hay un merendero en el que poder merendar cómodamente y si el tiempo os acompaña como a nosotros será una experiencia maravillosa (merendar, no los escalones). La vista del Monte Cook era fabulosa, ya que durante el día las nubes se fueron disipando y lo pudimos ver completamente. Despues de bajar los escalones y en vez de regresar al punto de partida, giramos al otro extremo donde finaliza en un bonito mirador al lago glaciar inferior (hay dos), el Kea Point Track.

Vistas al Monte Cook desde el Kea Point Track

Después del Sealy Tarns Track no sabíamos si tendríamos más ganas de hacer otra ruta igual de larga. Fuimos antes a la del lago glacial Tasman, una ruta corta de 1h antes de comer. El glacial tasman termina en un lago desde el que se ve como los témpanos de hielo caen y se acercan a la orilla. Hacen rutas guiadas en kayak por el lago, y la verdad que debe ser una bonita experiencia a no ser que te pase como con el Titanic.

Uno de los puentes del Hooker Valley Track

Tras reponer fuerzas nos animamos a hacer la ultima ruta. Fue la archifamosa Hooker Valley Track, también conocida como camino al paraíso, que discurre por un camino llano, atravesando tres puentes colgantes hasta el mirador donde se ve el Monte Cook de más cerca. Sus aristas y cimas son afiladas como cuchillos y a alguién como a nosotros, a quien nos apasiona el montañismo, nos pareció de una belleza considerable. Otra cima que veremos y no podremos ascender. Al final el día nos cundió bastante y acabamos muy contentos porque la climatología nos diera un respiro después del Mildford. Habíamos ganado un día también, así que vimos que en Wanaka se podían hacer mas actividades y allí nos dirigimos.

Monte Cook

Milford Sound

Después del trekking de tres días por el Kleper Track y ya sabiendo que el Milford Track no podríamos hacerlo (Tampoco creo que después del tute de tres días estuviésemos tan frescos como para hacer otro) habíamos mirado algunas rutas de unas horas para hacer por el Milford.

Entrada al fiordo Milford

La tarde la dedicamos a hacer parte de la carretera parando en algunos miradores. Las dos noches dormimos en un camping del DOC (el organismo encargado de los parques nacionales), llamado Cascade Creek, todos valen 13NZD y sólo tienen unos aseos y un pequeño porche para cocinar. La verdad es que Australia tiene mejores servicio que Nueva Zelanda respecto a campings y servicios públicos gratuitos.

Impresionantes vistas de la key Summit

A la mañana siguiente nos cayó lluvia inglesa y sólo hicimos una pequeña caminata, la del Lakes Gunn que va por un bosque muy bonito y un lago del cual no pudimos ver el famoso reflejo porque llovía. Por suerte al mediodía mejoró y salió el sol, perfecto para ascender al key summit, una ruta de 3h con vistas alpinas preciosas, por ejemplo al Mt. Cristina y al Lake Marian (un lago de un glaciar entre dos montañas). ¡Muy bonito!

Key Summit

Seguimos conduciendo por la carretera con preciosas panorámicas, montañas enormes y brotando de ellas cataratas con mucha agua. Al llegar a Milford Sound, el fiordo más famoso de NZ, se había vuelto a nublar un poco, pero por suerte se podían ver más o menos bien las vistas. Hicimos una breve caminata y fuimos a un mirador.

Al fondo el Lake Marian

Al día siguiente queríamos salir en el primer barco de la mañana que es mucho más económico a navegar por el fiordo con el crucero jucy (45NZD, 25%desc por tener alquilada una lucky-jucy), y luego al mediodía hacer la bonita y dura ruta del Gertrudis Valley. Pero, ni una cosa ni otra. El lugar más lluvioso de Nueva Zelanda (país que no es seco precisamente), el Milford Sound, amanecía encapotadísimo y no podríamos haber divisado nada (mojarnos sí), así que conducimos hasta Queenstown y pasamos la tarde paseando por allí.

Cascadas por la key Summit

Te Anau – Kepler Track

Llegamos a Te Anau a primera hora de la mañana. El día era muy bueno y fuimos a la oficina de los Rangers para buscar los tíckets de los campings. La ruta se hace en cuatro dias con tres refugios o en 3 días con dos campings. Cuando nos dimos cuenta que se tenían que reservar los refugios ya estaban completos así que solo nos quedo la opción de los camping. Por suerte llevábamos tienda y sacos.

Final de la impresionante cresta del día 2

Después de recoger los tickets fuimos al parking de Rainbow Reach. No es el inicio oficial del kepler track sino un párking en el final del tramo. El primer tramo que ibamos a recorrer iba a ser de tan solo 1,5horas, muy poco en comparación a los otros dos días, por lo que decidimos salir de más atras y así el último día no hacer tanto. En total iban a ser 5h el primer día, 9h el segundo y 8h el tercero. Al final 60km en tres días.

Amanecer del segundo día

Día 1 Tras salir de Rainbow Reach y cruzar el rio por un puente colgante enorme se inicia la ruta. Son 15km llanos muy cómodos por un bosque lleno de musgo muy bonito. El primer camping esta en el lago Te Anau, en un bosque de una playa. El día invitaba a darse un chapuzón y el agua no estaba tan fría como pensábamos. Cenamos y nos fuimos a dormir pronto. Los dos días que nos esperaban iban a ir acompañados de lluvias por la tarde así que convenía salir pronto

Lago Te Anau

Día 2 Tras una noche ventosa en la que parecía que íbamos a salir volando salimos rumbo al primer refugio. A las 6 am ya estábamos en marcha (en Nueva Zelanda amanece muy pronto). Eramos los primeros en salir. Teníamos una ascensión de tres horas desde los 250m a los 1200m del refugio. El camino seguía por el bosque, muy cómodo de ascender hasta llegar a terreno alpino. Ahí el bosque desaparece y las vistas aunque algo nubladas eran fabulosas.

Imágenes increibles mientras cruzabamos la cresta

Llegamos al primer refugio, cargamos agua y comimos algo y salimos para el primer refugio de emergencia a dos horas tras superar los 1400m. Empezamos a ir por una cresta formidable. El viento hizo acto de presencia soplando a más de 60kmh cuando atravesábamos los collados. Llegamos al primer refugio de emergencia y descansamos un poco, comimos y rumbo al segundo refugio de emergencia a otras dos horas de cresta. Aquí ya hizo presencia el agua, débil pero que junto con el viento nos empezaba a mojar. A pocos metros de llegar al segundo refugio el clima se puso peor y llegamos bastante mojados. De ahí nos quedaban 2h hasta el segundo camping. Pero ya por dentro del bosque el cual te resguardaba y mejoraba la cosa.

Día 1: Lago Te Anau

Fuímos los primeros en llegar al camping y al mirar como estaba la cresta vimos que había empeorado. Hicimos bien en salir pronto. Conforme iba llegando la demás gente, sus ropas mojadas lo decían todo. Esa tarde estuvimos comiendo con un estadounidense y un argentino que lo hacían al reves, por lo que al día siguiente iban a subir a la cresta.

Finalizando el recorrido

Día 3 Salimos tambien de los primeros del camping, el guarda nos había dicho que hoy el día también estaría nublado pero que el tramo que nos faltaba hasta el coche era más seco. (Por la noche no paró de llover). Nos sorprendió ver que había más tiendas de campaña. Se ve que hubo gente que llego de noche de la cresta, menudas penurias debieron pasar. La ruta de ese día era llana pero larga. Para colmo chispeaba y cada vez que veíamos la cresta pensábamos como les iría a los chicos allá arriba donde el clima perdona menos.

Llegamos a Rainbow Reach un poco mojados y cansados. Hay que estar preparado para hacerla en tres días, pero lo habíamos conseguido, habíamos finalizado el Kleper Track.

¡Kepler conseguido!

Ese mismo día nos pusimos rumbo al Milford Sound.

Catlins Forest Park

Tras haber visto pingüinos en Oamaru queríamos poder divisar leones marinos en la playa de Cannibal bay. Antes en nuestro camino hicimos una parada en Nugget Point. Un faro en lo alto de un acantilado con numeros escollos a su alrededor. El día no acompañaba demasiado por lo que una densa niebla lo envolvía. Eso le daba un toque místico muy chulo y parecía que de la bruma iba a aparecer en cualquier momento un barco del 1700 a estrellarse en los pedregosos islotes del cabo.

Mc Clean Waterfall

En el cabo, debajo del acantilado pudimos ver dos leones marinos y también en su colindante playa se pueden ver pingüinos de ojos amarillos. Cuando fuimos no había ya que estaban pescando pero como ya los habíamos visto en Oamaru no le dimos mucha importancia.

Una vez visitado Nugget Point nos fuimos a la citada playa. En un primer momento vimos dos hembras de león marino tomando el sol plácidamente. Desde Cannibal Bay puedes en una sencilla caminata ir a Surat Bay. Ahí vimos dos machos enormes entre diversas hembras, al cual a uno no le hacía mucha gracia que nos acercasemos para tomarnos una foto. Por lo que decidimos tampoco no molestarlo mucho.

Paseando entre leones marinos en Cannibal Bay

Después de haber podido ver también los leones marinos, continuamos nuestro camino por las Catlins. La siguiente parada era las falls de Purakaunui, una cascada ancha y muy fotogénica que se llega tras un paseo de 20 minutos. De camino a la siguiente cascada, pasamos por un mirador para ver una de tantas playas enoooormes y desiertas de Nueva Zelanda (Igualito que en España vamos…)

Purakaunui falls

La catarata de Mc Clean es más estrecha pero más alta, llena de musgo y escalonada, también muy recomendable. Se puede ver desde dos diferentes niveles desde la base. De ahí ya cogimos carretera hacia Te Anau. ¡¡¡El Kleper Track nos esperaba!!!

Nugget Point

Oamaru

Nuestra primera idea era viajar de la península de Banks a la de Otago para así ver los pingüinos azules pequeños (los mismos que vimos desde cierta distancia en la Great Ocean Road en Australia), los de ojos amarillos, leones marinos y albatros. Al final descubrimos que para ver cada uno has de contratar tours diferentes y nada baratos.

Casas de época en Oamaru

Buscando una alternativa vimos que en Oamaru podían verse pingüinos azules y amarillos gratis y los leones marinos también en nuestra próxima visita en The Catlins. Llegamos por la mañana tras dormir en un área de servicio al lado de la carretera. Como los pingüinos no podíamos verlos hasta la tarde, ya que durante el día estan el mar pescando, fuimos a ua bibilioteca para reservar los Great Walks. Al final solo pudimos reservar el Kepler Track y el Abel Tasman Track ya que los demás estaban llenos (aún tenemos esperanzas con el Tongariro).

Como a la playa para ver los pingüinos de ojos amarillos no se puede acceder y solo puedes verlos desde lo alto de un acantilado fuimos a comprar unos prismáticos. 40 minutos antes de la hora prevista vimos los dos primeros pingüinos, la cosa prometía y tuvimos la enorme suerte, de tras tres horas de espera ver la cuantiosa cantidad de… ¡¡¡2 pinguinos!!!

Aprovechando para escribir mientras esperabamos los pingüinos de ojos amarillos

Tras el fracaso de ver los amarillos y la noche anterior, en otro punto intentar sin exito ver los azules, nos fuimos al pueblo a ver si podíamos verlos. Oamaru tiene un lugar habilitado para que los pinguinos puedan estar en mejores condiciones y pagando 30 NZD puedes ver llegar a más de 150 de ellos. Pero también habíamos oido hablar que cerca del embarcadero suelen llegar también, así que decidimos arriesgarnos e ir al embarcadero.

Embarcadero con cientos de cormorane

Poco antes de que anocheciera vimos la primera pareja a tan solo 4 metros nuestro. Más tarde llegaron 6 más que cruzaron la carretera pasándonos muy cerca. Regresando a la caravana por las rocas que bajan al mar también vimos gran cantidad de ellos. El momento fue espectacular ya que pagando, aunque ves muchos más, los ves sentados en unas gradas y aquí nos pasaban por al lado.

Pingüino de ojos azules

Decir también que la mejor época para ver tantos es en noviembre y diciembre. Era tarde pero nos fuimos muy contentos de Oamaru hacia The Catlins. Aunque al tener que contratar los campings de la Great Walk nos habiamos quedado con las ganas de visitar la Boulder Beach y sus fantásticas formaciones que esta a 30 km de Oamaru.

Contraste de arte moderno con edificios de época

Peninsula de Banks

A la mañana nos dirigimos al aeropuerto a buscar la caravana. Esta vez la alquiamos a Lucky renrtals. Al contrario que en Apollo, en Australia, esta no nos dio ningún problema al presentar únicamente el carné de conducir internacional. Después de pasar por el supermercado, nos dirigimos a nuestra primera parada, la peninsula de Banks.

Bonitas vistas por la Summit road

La peninsula de Banks esta a menos de 100km de Christchurch. Nosotros para llegar a Akaroa tomamos la Summit Road con impresionantes vistas panoramicas en tonos azules del mar y verdes de prados y bosques en las montañas. Aúnque es cireto que es mejor hacerla de vuelta, ya que los miradores estan al otro lado. Sus curvas tampoco dejarán indiferente a ningún copiloto y no solo por las vistas. En la Summit Road nos desviamos a Pigeon Bay, una de las muchas bahias que tiene esta península, para hacer una caminata que la iba bordeando. Al final, al ver el camino era dificultoso por la vegetación y las vistas eran monotonas, nos volvimos antes de finalizarlo. Otra parada fué subir a uno de los miradores que estaba a 20 minutos para tener una vista más panoramica de Akaroa Bay.

Otra bahía por la Summit

Nuestra idea era quedarnos en el parkin gratuito de Akaroa, pero cuando llegamos ya estaba completo, ya que solo hay 13 plazas, así que acampamos a unos 30km, cerca del pueblo de Littel River. De camino al camping paramos a hacer una pequeña excursion a la reserva de Onawe Pa, una colina sagrada para los Maories. Es importante comentar, Nueva Zelanda tiene muchos menos campings gratuitos que Australia y que de esos pocos, la mayoría requieren que tu caravana sea selfcontiner. Que eres autosuficiente en terminos higénicos y de este modo no provocas un impacto medioambiental. Como no, la nuestra no lo era, por lo que nos costaba más aún encontrar un camping.

Ruta por Pigeon bay

La mañana siguiente la dedicamos a realizar una ruta circular por la bonita reserva de Hineguay, el tipo de bosque que predomina es el beechforest. Ademas hay pequeñas cascadas, algún mirador y ejemplares de arboles centenarios. Después del paseo regresamos a Akaroa para caminar un poco por su ciudad, ver sus jardines y su faro. Tras hacer un picnic, parte de nuestros planos se desbarataron. Ya que durante este mes en Nueva Zelanda, teniamos pensado hacer cuatro Great Walks (Conocidos en España como caminos de gran recorrido GR) y nos dimos cuenta de que había que reservarlos con mucha antelación, ya que los refuigios se llenaban enseguida.

Aguas tranquilas y azules en las bahías

Lo más destacado de la peninsula de Banks son sus vistas panoramicas si el tiempo acompaña y la reserva de Hineguay. Si vuestro viaje es más apretado se puede obviar o visitarlo en un único día.

Bonito contraste verde/azul

Christchurch

El vuelo salió con 30 min de retraso y en la aduana nos tubieron dos horas, ya que llevabamos material de montaña y este podía contener tierra y algún insecto. Se lo toman bastante enserio el tema medioambiental los neozelandeses. Al final salimos del aeropuerto a las 2 am. Pillamos un shutter bus (es como un taxi, pero con capacidad de minibus por lo que te sale mas barato) por 35NZD que nos llevo al hostel Rucksacker. El hostel nos habia dado la contraseña de la puerta de atras para poder entrar ya que no habia conserge tan tarde.

Infinidad de grafitis en la ciudad del temblor

Al llegar al hostel la contraseña no funciona. La metemos 12 o 13 veces y nada. Cuando nos dabamos por vencidos y haciendonos a la idea que dormiriamos en el jardín, la luz de la cocina se encndio y un chico nos vio y abrió. ¡Justo ese día habían cambiado las contraseñas! Nos metimos en la cama y nos dormimos enseguida ya que estabamos muy cansados.

Barrio antiguo muy al salvaje oeste

Al día siguiente, tras pagar por dos noches 100NZD por los dos, nos dispusimos a recorrer la ciudad. Christchurch había sufrido dos terremotos en menos de diez años y eso se veía. Muchos edificios en construcción atabiados con grafitis muy logrados. Las calles son amplias y dispone de un enorme parque con arboles aún más grandes y un jardín de rosas completisimo.

Jardín botánico con cientos de especies de rosas

Acudimos a la galería de arte y comimos en una road food track griego, una especie de kebab que nos dejó hasta sin ganas de cenar. Se nota es una ciudad moderna, aunque su antiguo tranvia intente disimularlo.

Tranvia de la época por el centro

Estubo bien para un día o dos de descanso antes de enrolarnos en la nueva aventura en caravana.

Otro grafiti denunciando la contaminación del mar

Nueva Zelanda

Llegamos a las antípodas con muchas ganas de conocerlas. Nos embarcamos en un road trip de 40 días en una furgoneta de 20 años y más de 400 000km para hacerle 6 000km desde Christchurch hasta Auckland.

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Inicio del Kepler Trak

ISLA SUR

Aterrizamos en Christchurch, una ciudad que como el ave fénix resurge de sus cenizas cada vez que un terremoto la sacude. De ahí nos enrolamos en la caravana para visitar la Península de Banks. Nos comenzó a impresionar el país con sus contrastes de azul y verde en la Summit Road. De Banks fuimos por la costa avistando vida salvaje como pingüinos azules y de ojos amarillos junto con leones marinos en Oamaru y Catlins Forest.

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PN Abel Tasman

Después de un poco de vida salvaje tocó realizar el primer Great Walk del país. En Te Anau nos esperaba el Kepler Track con su impresionante segundo día cresteando con vientos de 60km/h y sus sandflies. Tras tres días agotadores seguimos hacia Miltford Sound. El clima no nos acompañó pero no no nos impidió realizar pequeñas caminatas por la zona y aprovechar una tarde en la que salió el sol para subir al Key Summit y ver el famoso Mildford Sound. Con más mono de trekking subimos a la zona de Monte Cook y Wanaka con las vistas panorámicas del Roys Peak y su glaciar.

Volvimos hacia atrás para realizar la West Coast visitando los glaciales Fox y Franz Josef entre otros puntos de interés. Seguidamente para acabar fuimos a hacer nuestro segundo Great walk, con kayak incluido en el Tasman National Park. Abandonamos la isla sur con el ferry intercruiser, no sin antes maravillarnos con el magnífico paisaje del trazado en el barco desde su proa.

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Tongariro NP

ISLA NORTE

Iniciamos nuestro recorrido en la ventosa Wellington en el sur de la isla. De la ciudad nos quedamos con el interactivo museo Te Papa. Para la víspera de navidad nos esperaba nuestro tercer Great walk, el Tongariro northern circuit. Ahora sabemos porque P. Jackson lo eligió para evocar Mordor, sus paisajes eran tan desérticos y desoladores como coloridos y fantásticos. ¡Alucinante!

No cansados de los Great walk, pasamos navidad y el boxing day realizando pequeñas caminatas y el trekking del Pokuau Circuit en el cono casi perfecto del Taranaki.

Continuamos hacia el centro de la isla… tocaba un poco de descanso en la zona termal de Taupo y Rotorua, visitando el lago Taupo (el más grande del pais), termas naturales, geisers, Hobbitton, etc.

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Monte Taranaki

A continuación, fuimos a la península de Coromandel, no sin antes hacer una parada en Karangahe Gorge y recordar el pasado minero del país. De Coromandel destacar Cathedral Cove y otras playas aledañas.

Antes de subir hacia Northland a pasar tres días, paramos en dos parques nacionales pequeñitos cercanos a Auckland. Nos quedamos con el de la West Coast, con sus cataratas y playas de arena negra surferas. De Northland no podemos decir mucho porque la mitad de nuestra estancia allí fue pasada por agua. Destacar el Mangawhei cliff walk con su vegetación, dunas enormes y aguas cristalinas.

Para finalizar estuvimos tres días en Auckland, una ciudad cosmopolita y con muchas zonas verdes.

Gracias AOTEAROA!

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Wairere Falls

RESUMEN NUEVA ZELANDA

Lo mejor: Sus paisajes sin ninguna duda, puedes estar pisando con tus grampones un glaciar y al dia siguiente bañarte en un mar azul. Su vida salvaje es digna de admirar y sus parques nacionales su mejor carta de presentación. Las tres great walk nos impresionaron, el keppler, Tongariro y Tasman national park merecen perderse unos dias recorriendolos. El monte Taranaki, los sendereos de wanaka y monte cook pese a no ser un great walk no se queda atrás.

Lo peor: Nueva Zelanda no esta tan bien acondicionada como Australia para las caravanas, si a eso le añadimos no llevar una self-containers puede ser incluso difícil donde pasar la noche. Aunque sean nuestras antipodas no comparten nuestro clima y puede lloverte en cualquer mes. Es un pais del primer mundo y por lo tanto caro, conviene ir con más dinero del pensado. Hobbitton no vale los 60€ de su entrada.

Dias visitando el país: 39

Dinero gastado: (Cambio 1€/1,75$) 3215€ x 2 personas = 1608€/personas o 41,25€ dia/persona

Melbourne

Finalizó nuestra etapa caravanera. después de lavarla y llenarle el deposito dejamos nuestra casa por estos 26 días. Han sido mas de 5000km con condiciones no siempre favorables y llevándola por cualquier sitio y ha aguantado. La verdad que a sus más de 480 000km iba mu bien si no era porque la segunda muchas veces no entraba.

Primero fuimos al hostel Discovery Melbourne a dejar las maletas y cual fue nuestra sorpresa, no nos dejaban dejarlas hasta hacer el checking que era 4 horas después. Así que fuimos a dejar la camper con todas las maletas. Después al dejar la furgoneta nos dimos cuenta que los buses van con una tarjeta que no teníamos, asi que toco pillar un taxi que por 48AUD nos dejó en el hostel. Al menos no tuvimos que cargar mochilas…

El hostel es inmenso, 5 pisos de habitaciones donde deben de dormir más de 200 personas. Nosotros dormimos en una habitación de 8 por 50AUD las dos noches, muy económico, menos de 8€ por noche, y con buen ambiente. Eso sí, encontrar un tenedor era misión imposible.

La tarde del primer día la dedicamos a conocer el centro haciendo un circuito por las calles. Destacar su ayuntamiento, sus arcadas (una de ellas tiene tiene un deje a la galería V emanuelle de Milano), sus calles con grafitis, sus miles de bares y restaurantes de todo tipo, su antigua cárcel, la antigua y preciosa estación de tren flinders o su plaza Federation Square llena de museos/bares y hasta un pequeño pueblo navideño (era la fecha). Melbourne tiene un skyline mucho más grande que Brisbane o Sydney pero sus edificios mas altos están demasiado separados los unos de los otros. Destacar la torre Eureka, el edificio más alto del hemisferio sur.

A la noche fuimos al Queen Victoria Market. Un lugar muy animado con comida de todo tipo (hasta paella española), coches de exhibición, música y un mercadillo donde comprar cualquier cosa. La verdad que estuvo muy bien y recomendamos pasarse una noche por el lugar.

Al día siguiente queríamos ir a la playa de Brighton donde hay unas casetas de playa muy pintorescas de distintos colores en la arena. El problema era que sin la tarjeta no podíamos pillar el transporte público y un taxi de ida y vuelta iba a ser muy caro. Así que como al mochilero lo que le falta es dinero pero le sobra tiempo… patitas para que os quiero. Una agradable caminata de 13 km justamente el día mas caluroso en noviembre de Melbourne en 35 años… De camino a la playa pasamos por el monumento a los caídos en las dos guerras mundiales, por Albert Park (sede del circuito de formula 1) y por St Kilda y su Luna Park una de las más antiguas montañas rusas.

Llegamos y nos dimos un mericidísimo baño, afortunadamente en Melbourne lo que abundan son las fuentes para beber, así que no tuvimos problemas de deshidratación. Después de hacernos las fotos de rigor empezamos nuestra vuelta de 13 km… Observando los parkings de bicicletas vimos que para cogerlas no es necesario la maldita tarjeta. Solo con una tarjeta de débito puedes por 3AUD tener 30 minutos. Así que nos hicimos todo Albert Park y por darnos la mayor prisa posible pues solo teníamos 30 minutos casi batimos el mejor tiempo de Alonso en el circuito jajaja. Al final nos pasamos de 20 minutos y nos cobraron un recargo, pero aun así nos había salido barato y nos habíamos ahorrado 7km de caminata.

De vuelta en el hostel descansamos un poco y a la noche fuimos a la zona del rio (southbank) para ver el skyline de noche y pasear un rato. Es un lugar de bares bastante animado y agradable.

Nuestro último día en Australia nos iba a despedir del país como no… Con lluvia. Ya acostumbrados salimos a visitar un par de museos gratuitos, el NGV en sus dos sedes.